Hay fotos que explican mejor que cualquier discurso lo que significa San Fermín para Pamplona. Una de ellas se repite cada tarde en los alrededores de la Plaza de Toros, cuando las peñas salen del coso y la ciudad se convierte en una marea blanca, roja y festiva.
La escena ha vuelto a dejar este martes, 7 de julio, una imagen poderosa: miles de personas ocupando las calles próximas a la plaza después de una tarde taurina que ha tenido como protagonistas a los toros de Fuente Ymbro, lidiados para los diestros Daniel Luque, Víctor Hernández y Aarón Palacio.
El ambiente alrededor del coso pamplonés ha reflejado, un año más, la fuerza que conserva la Feria del Toro de San Fermín. Las charangas, las pancartas de las peñas y el gentío han compuesto una estampa difícil de separar de las fiestas.
A la salida de la corrida, los alrededores de la Plaza de Toros de Pamplona han reunido a vecinos, visitantes, aficionados y curiosos en una de esas imágenes que explican por qué la feria taurina sigue siendo uno de los grandes motores del calendario sanferminero.
Aunque cada año se repita el debate sobre la presencia de los toros en las fiestas, la realidad visual de la calle ha vuelto a ser contundente. Pamplona ha llenado los accesos al coso y ha dejado otra fotografía de enorme impacto.
La conexión entre la ciudad, las peñas y la Plaza de Toros sigue siendo una de las señas más reconocibles de San Fermín. Y esta tarde, con Fuente Ymbro en el cartel y Daniel Luque, Víctor Hernández y Aarón Palacio anunciados en la arena, la escena ha vuelto a hablar por sí sola.