Estados Unidos ha clonado la emoción del encierro de San Fermín en una brutal montaña rusa que aspira a romper seis récords mundiales. La atracción se llama Tormenta Rampaging Run y se ha construido en el parque Six Flags Over Texas, en Arlington, donde ya se prepara su próxima inauguración.
La nueva montaña rusa se inspira en una de las imágenes más universales de Pamplona: los corredores vestidos de blanco y rojo, la tensión antes del cohete, la fuerza del toro y la adrenalina de una carrera que cada mes de julio concentra la atención de medio mundo. Esa simbología sanferminera ha servido de base para diseñar una experiencia extrema que busca llevar al público estadounidense la emoción del encierro.
Tormenta Rampaging Run tenía previsto abrir al público este viernes 26 de junio, aunque el parque ha aplazado finalmente la inauguración por el proceso de pruebas previo a la puesta en marcha. La nueva fecha se anunciará próximamente, pero la expectación ya está creada en torno a una atracción que Six Flags presenta como una de las grandes novedades de la temporada.
La conexión con San Fermín no es una interpretación forzada. La propia promoción de la atracción ha mostrado referencias claras al universo sanferminero, con corredores vestidos de blanco y rojo y una estética que recuerda directamente a los encierros de Pamplona. Además, la montaña rusa forma parte de una zona ambientada como un pueblo español, con elementos festivos que evocan la tradición taurina.
El planteamiento de la atracción reproduce, a su manera, la tensión del encierro. Antes de lanzarse al vacío, el tren queda suspendido durante unos segundos en lo alto, una espera que recuerda a ese instante previo en el que Pamplona contiene la respiración antes de que los toros salgan a la calle.
Después llega la caída. Y ahí es donde Tormenta Rampaging Run quiere marcar la diferencia. La montaña rusa alcanzará una altura de 94 metros y una velocidad máxima de 140 kilómetros por hora. Su primera caída será casi vertical, con una inclinación de 95 grados, y el recorrido tendrá 991 metros de longitud.
Six Flags asegura que la atracción aspira a romper seis récords mundiales. Entre ellos, se presenta como la primera y única giga dive coaster del mundo, una combinación entre una gran montaña rusa de más de 300 pies de altura y una dive coaster, el tipo de atracción que deja a los pasajeros suspendidos antes de la caída.
La montaña rusa también contará con dos de las inversiones más grandes del mundo en este tipo de atracciones: un Immelmann Loop de 66 metros y un looping de 55 metros. Con estas cifras, Tormenta Rampaging Run se perfila como una de las propuestas más extremas del catálogo internacional de parques temáticos.
La elección del encierro de Pamplona como inspiración resulta especialmente significativa en un momento en el que algunos movimientos antitaurinos han defendido unas fiestas de San Fermín sin encierros y sin corridas de toros. Frente a esa visión, la nueva atracción de Texas muestra hasta qué punto las tradiciones taurinas de Navarra siguen siendo un símbolo mundial, reconocible y capaz de generar interés a miles de kilómetros.
La montaña rusa no reproduce una corrida de toros ni un encierro real, pero sí toma prestada su fuerza simbólica. La velocidad, el riesgo, la espera, el blanco y rojo, la presencia del toro y la idea de una carrera cargada de adrenalina forman parte de un imaginario que el parque estadounidense ha querido convertir en una atracción de récord.
La polémica tampoco ha faltado. La organización animalista PETA pidió al parque que cambiara la temática al considerar que podía ensalzar el maltrato animal. Six Flags, por su parte, ha defendido que la historia de la atracción es ficticia y que el toro aparece como un símbolo de fuerza y velocidad, no como un elemento de maltrato.
Ese debate ha reforzado todavía más la dimensión internacional de San Fermín. Mientras algunos sectores cuestionan la presencia de los toros en las fiestas, uno de los grandes parques de atracciones de Estados Unidos ha elegido precisamente el encierro como emblema de una experiencia extrema, popular y llamada a atraer visitantes.
Tormenta Rampaging Run abrirá próximamente en Texas cuando el parque complete las pruebas técnicas. Cuando lo haga, Pamplona volverá a aparecer asociada a una imagen conocida en todo el mundo: la del encierro, una tradición que sigue cruzando fronteras y que ahora se transforma en una montaña rusa de 94 metros, 140 kilómetros por hora y seis récords mundiales en el horizonte.