• miércoles, 27 de mayo de 2026
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SOCIEDAD

La empresa de Navarra que trabaja para convertir darle una segunda vida a un residuo industrial

La cooperativa navarra investiga un nuevo proceso para reducir el envío a vertedero, ahorrar arena virgen y avanzar hacia una producción industrial más circular.

Un operario trabajando en Tafalla Iron Foundry. CEDIDA
Un operario trabajando en Tafalla Iron Foundry. CEDIDA

Tafalla Iron Foundry ha puesto en marcha el proyecto de I+D Circusand para reutilizar hasta el 50 % de la arena de fundición, reducir el envío a vertedero y recortar unas 10.000 toneladas de CO2 equivalente al año.

La cooperativa industrial, con sede en Tafalla, ha impulsado esta iniciativa para transformar un residuo de su proceso productivo en una materia prima reutilizable. El objetivo es recuperar la arena residual generada en la fabricación de bloques motor y culatas y volver a incorporarla a la producción de nuevos machos.

Tafalla Iron Foundry consume actualmente alrededor de 70.000 toneladas anuales de arena de sílice virgen. Tras su uso en la actividad de fundición, esa arena se convierte en residuo y se traslada a vertedero, con un impacto económico, logístico y ambiental.

El proyecto Circusand plantea un salto tecnológico en este proceso. La empresa investiga una alternativa a los sistemas convencionales de regeneración de arena, que suelen exigir inversiones elevadas y un consumo energético significativo.

La propuesta de Tafalla Iron Foundry busca una solución más eficiente. En concreto, pretende reducir al menos un 50 % los costes de inversión y operación, conocidos como CAPEX y OPEX, frente a los métodos actuales.

La cooperativa navarra quiere alcanzar también una reutilización mínima del 50 % de la arena de desmazarotado en la fabricación de nuevos machos. Estos machos son las piezas de arena que permiten generar las cavidades internas de bloques motor y culatas.

El proceso se quiere desarrollar sin rebajar los estándares de calidad industrial y sin modificar la resina que la planta emplea en la actualidad. De este modo, la compañía busca avanzar hacia un modelo más circular sin alterar una parte esencial de su producción.

Si se cumplen los objetivos previstos, Circusand permitirá reducir en un 50 % el volumen de arena enviada a vertedero. Además, Tafalla Iron Foundry calcula que podría disminuir en 40.000 toneladas anuales el uso de arena nueva.

El impacto ambiental previsto también es relevante. La cooperativa estima que el nuevo proceso podría recortar la huella de carbono de Tafalla Iron Foundry en unas 10.000 toneladas de CO2 equivalente al año.

Esa reducción se lograría tanto por el menor consumo de recursos naturales como por la disminución de los transportes asociados a la compra de materia prima y a la gestión del residuo. ¿Puede un residuo industrial convertirse en una ventaja competitiva? Esa es precisamente la línea que explora este proyecto.

“Este proyecto responde a una visión muy clara: convertir la circularidad en una palanca de competitividad industrial. Queremos dejar de ver la arena como un residuo inevitable y empezar a tratarla como un recurso que podemos recuperar y volver a incorporar al proceso”, ha señalado José Antonio Molina, director industrial de Tafalla Iron Foundry.

El plan de trabajo se desarrolla entre marzo de 2025 y diciembre de 2026, con una duración de 22 meses. En una primera fase, la cooperativa caracterizará en laboratorio las propiedades físico-químicas del residuo.

Después, Tafalla Iron Foundry evaluará técnicas de tratamiento mecánico, térmico y químico. Posteriormente, el proyecto escalará a pruebas con prototipos y lotes de producción.

La validación industrial incluirá la fabricación de 1.850 machos en lotes de 50 unidades. Estas pruebas se realizarán con distintas referencias y clientes para comprobar la viabilidad del proceso en condiciones reales.

Además, la cooperativa prevé la fundición de al menos 833 piezas prototipo. En concreto, serán 743 bloques de vehículo industrial y 90 de vehículo automóvil, con el objetivo de verificar la integridad funcional y la ausencia de defectos en piezas reales.

El proyecto Circusand cuenta con un presupuesto de 378.676,99 euros. La iniciativa opta a una subvención máxima de 132.536,94 euros dentro de la convocatoria de ayudas a proyectos de I+D del Gobierno de Navarra.

La empresa financiará el resto del presupuesto con fondos propios. Con este desarrollo, Tafalla Iron Foundry refuerza su apuesta por la innovación aplicada y por la transición ecológica en una actividad industrial intensiva en recursos.

La cooperativa también ha subrayado el potencial de transferencia de este conocimiento al conjunto de la industria. El proceso podría replicarse en otras fundiciones con características similares, siempre que la validación técnica confirme los resultados previstos.

Tafalla Iron Foundry es una cooperativa industrial integrada en la Corporación Mondragon. Está especializada en la fabricación de bloques motor y culatas para automóviles, vehículos industriales y maquinaria agrícola.

La compañía cuenta actualmente con cerca de 800 empleados, de los que un 96 % son socios y socias. La mayor parte de sus ventas se dirige a mercados de exportación.

En concreto, Tafalla Iron Foundry destina el 84 % de sus ventas a Europa, el 10 % a Norteamérica, un 3 % a Sudamérica y un porcentaje similar a Asia. Entre sus principales clientes figuran Deutz, Renault, John Deere y Perkins.

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