• lunes, 20 de abril de 2026
  • Actualizado 17:46
 
 

SOCIEDAD

Fundación ”la Caixa” alerta de las múltiples caras de la soledad en las personas mayores tras diez años de trabajo

El programa Siempre Acompañados pone el foco en cómo las pérdidas, la fragilidad y la falta de vínculos afectan al bienestar de las personas mayores.

Un joven acompaña a una mujer mayor. FUNDACIÓN LA CAIXA
Un joven acompaña a una mujer mayor. FUNDACIÓN LA CAIXA

La soledad no deseada en las personas mayores ha centrado durante la última década el trabajo del programa Siempre Acompañados de la Fundación ”la Caixa”, que ha buscado respuestas ante una realidad social que afecta a una de cada cinco personas en España. Los psicólogos Javier Yanguas y Marije Goikoetxea han analizado cómo este sentimiento adopta formas distintas según la historia vital, las pérdidas y la red de apoyo de cada persona.

Lejos de una visión simple, los expertos han explicado que la soledad no puede entenderse solo como ausencia de compañía. En su opinión, se trata de una experiencia compleja, con dimensiones emocionales, relacionales y existenciales, que suele aparecer ligada a momentos de vulnerabilidad o a cambios bruscos en la vida.

Yanguas, director científico del programa de Personas Mayores de la Fundación ”la Caixa”, ha subrayado que “la soledad no es una epidemia ni una enfermedad”, sino una parte de la condición humana. Aun así, ha advertido de que el verdadero problema surge cuando ese sentimiento no es querido y acaba instalándose en la vida cotidiana de la persona.

El psicólogo ha señalado que uno de los mayores retos es precisamente la complejidad de esta realidad. Según ha explicado, la soledad tiene muchas capas y suele avanzar en paralelo a crisis vitales, depresiones, enfermedades o relaciones familiares difíciles, por lo que no puede abordarse desde una sola perspectiva.

Por eso, el programa Siempre Acompañados ha apostado por una intervención individualizada. Su metodología busca poner a la persona mayor en el centro, ayudarla a empoderarse y acompañarla en la reconstrucción de una vida plena a partir de relaciones de bienestar y apoyo. En estos más de diez años, el proyecto ha atendido ya a 3.664 personas mayores.

Yanguas también ha incidido en que el ser humano se construye con los demás. En esa línea, ha recordado que una parte de la identidad personal nace de la interacción con otras personas y, sobre todo, de los vínculos significativos que se mantienen a lo largo de la vida.

Goikoetxea, psicóloga, doctora en Derechos Humanos en la Universidad de Deusto y colaboradora del programa de Personas Mayores de la Fundación ”la Caixa”, ha defendido una idea similar. La experta ha explicado que las personas se van formando a partir de quienes las rodean y, de manera especial, de aquellas relaciones que dejan una huella profunda.

En ese contexto, Yanguas ha descrito la llamada resonancia afectiva, esa sintonía especial que se genera entre dos personas que comparten una relación intensa y significativa. Cuando ese vínculo desaparece, no solo se pierde a alguien cercano, sino que también se resiente una parte de la propia identidad.

Los expertos han remarcado que la ausencia puede alterar por completo la vida cotidiana. La muerte de un familiar o una separación, por ejemplo, no rompen solo la relación con esa persona, sino también las expectativas compartidas, los proyectos de futuro, las rutinas diarias y el apoyo mutuo que sostenía a quien se queda.

Yanguas ha explicado que esa pérdida puede sentirse incluso como un vacío físico en el hogar y en los espacios comunes. Además, ha aludido al fenómeno del autoextrañamiento, que aparece cuando alguien comienza a sentirse extraño en un mundo que ya no reconoce como propio tras una ruptura o una ausencia importante.

Ante esa situación, la reconstrucción personal no resulta sencilla. El experto ha reconocido que, cuando desaparece el “nosotros” que había acompañado durante años a una persona, rehacer la vida pasa por asumir la ausencia, reorganizar rutinas y aprender a habitar de otra forma el día a día.

En este proceso, ambos especialistas han otorgado un papel central a la fragilidad. Reconocerse en soledad, han indicado, puede generar tristeza e incomodidad, pero también abre la puerta a una introspección necesaria para empezar a revertir esa situación.

Goikoetxea ha defendido que la vulnerabilidad no debe verse como una debilidad. Al contrario, ha asegurado que mostrar la fragilidad puede convertirse en una oportunidad para conectar con los demás, generar confianza y establecer relaciones más profundas y auténticas.

Además, ha señalado que aceptar los propios límites permite que otras personas desarrollen capacidades de cuidado y apoyo. A su juicio, ese paso también ayuda a rebajar la exigencia personal y a entender que no siempre se puede asumir todo en soledad.

La experta ha introducido además una diferencia clara entre cuidar y acompañar. Mientras los cuidados responden a una necesidad básica, el acompañamiento incorpora una dimensión relacional y ética que solo puede darse de forma plena cuando existe cercanía, comprensión y confianza.

Ese matiz cobra todavía más importancia en situaciones de dependencia severa, como puede ocurrir con una demencia o una enfermedad grave. En esos casos, Goikoetxea ha explicado que, aunque no siempre se puede devolver a la persona su capacidad de decidir, sí es posible representarla bien si se conocen sus prioridades y su sistema de valores.

Uno de los desafíos más urgentes, según la psicóloga, pasa por lograr que las personas mayores dejen de sentirse una carga. En su opinión, necesitan recuperar la conciencia de que todavía tienen mucho que aportar, tanto a su entorno como a sus relaciones más cercanas.

Yanguas ha ido un paso más allá y ha advertido de que la soledad no deseada no es solo un problema individual. A su juicio, también interpela al conjunto de la sociedad, porque afecta al modo en que se cuida, se acompaña y se da espacio a la vulnerabilidad en un entorno que premia la autonomía y oculta la dependencia.

El director científico del programa de Personas Mayores de la Fundación ”la Caixa” ha asegurado que en esta cuestión está en juego el “alma psicológica” de la sociedad. Por eso, ha defendido que invertir en relaciones, apoyo mutuo y cohesión social resulta esencial para afrontar un reto que va mucho más allá del ámbito privado.

En ese marco, los expertos han alertado de la paradoja actual de vivir rodeados de objetos y conexiones, pero con vínculos sólidos cada vez más frágiles. Frente a ello, el programa Siempre Acompañados ha mantenido durante diez años una línea de trabajo centrada en escuchar, comprender y acompañar de forma personalizada a quienes atraviesan esta situación.

¿Tienes una tienda, un bar, un restaurante o un local comercial en Pamplona o alguna localidad de Navarra?

¿Quieres salir en nuestra sección de Comercio Local y que miles de personas conozcan todo lo que ofreces con una noticia y fotografías hechas por profesionales?

Escríbenos a esta dirección y hablaremos contigo para contactar cuando antes: [email protected]


Apóyanos para seguir realizando periodismo independiente.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Fundación ”la Caixa” alerta de las múltiples caras de la soledad en las personas mayores tras diez años de trabajo