SOCIEDAD
La nueva apuesta de Fundación 'la Caixa' en un enclave histórico: el mayor museo al aire libre del mundo
El BesArt, el museo al aire libre más grande del mundo, ha recibido un apoyo institucional unitario que refuerza su consolidación y marca el inicio de una nueva etapa de crecimiento en el entorno del río Besòs. Representantes de administraciones, entidades culturales y empresas visitaron este mes el proyecto para mostrar su respaldo a una iniciativa que une arte urbano, naturaleza y transformación social.
La visita contó con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, junto a la consellera de Interior, Núria Parlon, la alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, Mireia González, y la alcaldesa de Sant Adrià de Besòs, Filo Cañete. También participaron representantes de la Diputación de Barcelona, del Consorci del Besòs y del Ayuntamiento de Montcada i Reixac.
La comitiva institucional fue recibida por el director del museo, David Hernández, y el comisario del proyecto, Jordi Rubio, acompañados por el presidente del Reial Cercle Artístic de Barcelona. Todos ellos coincidieron en destacar el carácter único y pionero de un museo que nació en 2023 y que ahora se consolida con la previsión de extenderse a nuevos municipios del entorno metropolitano.
Uno de los hitos de esta nueva etapa es la incorporación de la Fundación "la Caixa" como entidad colaboradora, junto a Aigües de Barcelona. Ambas comparten con el BesArt la visión de la cultura como motor de cambio social. En este marco, la plataforma CaixaForum+ inaugurará próximamente un canal dedicado al museo, con contenidos audiovisuales sobre el proceso creativo de los artistas.
El BesArt es ya un ejemplo de colaboración público-privada. El proyecto ha sido impulsado inicialmente por la Asociación Mediterranean Street Art (AMSA), presidida por David Hernández, a la que se han sumado el Reial Cercle Artístic de Barcelona, el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs. El objetivo común es dinamizar el entorno del Besòs a través del arte urbano y valores sociales y medioambientales.
En esta primera fase, el museo cuenta con 61 murales repartidos a ambos lados del río: 16 en el lado East y 45 en el lado West. En su creación han participado artistas locales e internacionales, así como escolares, jóvenes, personas mayores y colectivos en riesgo de exclusión, reforzando el carácter participativo e inclusivo del proyecto.
El crecimiento previsto es ambicioso. Actualmente, el BesArt ocupa casi 1,4 kilómetros del río Besòs y aspira a alcanzar los 5 kilómetros en 2030, con unos 250 murales y más de 20.000 metros cuadrados de creación artística. Todo ello en un espacio abierto, sin taquillas ni barreras, integrado en el Parque Fluvial del Besòs.
El museo se inspira en referentes internacionales como Wynwood Walls o la East Side Gallery, pero va un paso más allá al plantearse como un museo de nueva generación, con una línea curatorial definida y un fuerte enfoque social. Entre los artistas que ya han dejado su huella figuran Aryz, Sixe Paredes, Mina Hamada o Javier Mariscal, que recientemente ha creado un Cobi de gran formato en uno de los muros del museo.
Los puentes del Besòs ocupan un lugar central en el proyecto y se conciben como auténticas “capillas sixtinas del siglo XXI”, preparadas para acoger intervenciones visuales, sonoras y performativas. Cada obra incorpora un código QR que permite conocer el proceso creativo y la trayectoria del artista.
Más allá del arte, el BesArt tiene una clara vocación social. Talleres con infancia y juventud en riesgo de exclusión, proyectos de memoria con personas mayores o iniciativas como el Muro de la Paz, con la palabra “paz” pintada en más de sesenta idiomas, forman parte de una programación que busca implicar activamente a la ciudadanía.
El proyecto se asienta en un entorno con más de 10.000 años de historia. El río Besòs, antaño uno de los más contaminados de Europa, es hoy uno de los principales espacios verdes del área metropolitana de Barcelona gracias a un proceso de regeneración impulsado desde los años noventa por las administraciones y entidades como Aigües de Barcelona.
En este contexto, el BesArt se presenta como mucho más que un museo. Es un símbolo de regeneración urbana y cultural, un motor de transformación social y una apuesta para situar a Cataluña y España como referentes internacionales del arte urbano, en un espacio donde conviven naturaleza, ciudadanía y creación artística.