La situación de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) destinados en Navarra ha entrado en una fase de "total incertidumbre" personal y laboral. Ante el avance del proceso de transferencia de las competencias de tráfico al Gobierno foral, las familias de los guardias civiles denuncian encontrarse en un escenario de desamparo debido a la "opacidad" y a la falta de información oficial por parte del Ministerio del Interior sobre los plazos y condiciones de su salida de las carreteras navarras.
A través de un escrito formal remitido al ministro Fernando Grande-Marlaska por la asociación profesional JUCIL, el colectivo exige la publicación inmediata de la "hoja de ruta" de este traspaso histórico. Los agentes critican que las normas se estén aprobando de espaldas a los representantes de los trabajadores, lo que les impide tomar decisiones críticas para sus carreras y vidas familiares, tales como mantenerse en sus vacantes temporales, solicitar nuevos destinos en otras comunidades o acogerse a la futura pasarela profesional.
La inquietud entre las patrullas no solo afecta a su futuro a medio plazo, sino también a su operativa diaria actual. Según denuncia la organización, desde el pasado 1 de julio —en aplicación de la Instrucción MOV 2026/20 de la DGT— se está obligando a los guardias civiles a tramitar denuncias utilizando los boletines oficiales del Gobierno de Navarra. Esta práctica ya está siendo analizada de forma urgente por los servicios jurídicos del cuerpo ante la sospecha de que pudiera no ajustarse a Derecho.
Los afectados enmarcan este movimiento dentro de una estrategia progresiva de "borrado encubierto" de la Benemérita en todo el territorio nacional, un repliegue de funciones que comenzó en el País Vasco y Cataluña, continúa ahora en Navarra y amenaza con extenderse a otras regiones en favor de las policías autonómicas o la Policía Nacional.
Para frenar el impacto psicológico y la inestabilidad que sufre el personal de tráfico en la Comunidad foral, se han trasladado al Ministerio una serie de requerimientos clave que exigen respuesta inmediata:
- ¿Cuáles son las condiciones de la pasarela? Exigen conocer con exactitud los plazos, horarios, jornadas y retribuciones reales en caso de integrarse voluntariamente en la Policía Foral.
- ¿Qué pasará con los salarios si hay diferencias? Reclaman saber si el Estado asumirá las pérdidas económicas si los haberes del cuerpo autonómico resultaran inferiores a los de la Guardia Civil.
- ¿Qué garantías de destino tienen quienes se marchen? Solicitan la concreción de los derechos preferentes de vacante en el resto de España para los guardias civiles que opten por no quedarse en Navarra.
- Acceso a las negociaciones ocultas: Demandan copia de todos los informes, estadísticas y órdenes del día de las Juntas de Seguridad bilaterales Estado-Navarra celebradas a puerta cerrada.