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SOCIEDAD

Muere Ramón Masats, el excepcional reportero gráfico que llevó al mundo los Sanfermines

Ramón Masats vino por primera vez a Pamplona en 1957 como aficionado. Ni los fotógrafos que habían pasado antes atraídos por la novela de Hemingway, ni los que han acudido después han podido superar su visión irónica de nuestra fiesta.

El fotorreportero Ramón Masats, durante la entrevista concedida a Navarra.com. JORGE NAGORE
El fotorreportero Ramón Masats, durante la entrevista concedida a Navarra.com. JORGE NAGORE

Ramón Masats nació en Caldes de Montbui en marzo de 1931. Su afición por la fotografía apareció en 1952 en la ociosidad de la mili y a través de la revista Arte Fotográfico. Adquirió una Leica y una Pentax Spotmatic con el dinero que le sisaba en la bacaladeria de su padre de Tarrasa. 

El genio del fotorreportaje ha fallecido a los 92 años. Hace tres años concedió una entrevista a Navarra.com.

En la convicción de querer ser fotógrafo y de asumir el reto de hacer un reportaje, vino a los Sanfermines de 1957. Tras una semana intensa y cuando en Pamplona se cantaba el “Pobre de mí” se volvió a casa con la decisión de profesionalizarse. Sus fotos de aquellas fiestas eran únicas, no se parecían a lo que se había hecho hasta entonces afamados reporteros. 

Aquel año, abandona el domicilio familiar y se muda a Madrid. El reportaje de las fiestas de Pamplona fue la carta de presentación para conseguir trabajo en Gaceta Ilustrada –la revista en materia gráfica más prestigiosa del momento-. Por ello Masats reconoció a Navarra.com estar en deuda con Pamplona. Consagrado como profesional, acudió a las fiestas de San Fermín de 1958 y 1960. 

Lo más sorprendente nos lo aporta Chema Conesa (exdirector de fotografía de El País) que ha estudiado los negativos de esos tres años. En total hay 2.800 disparos; es decir, en 24 días de trabajo, a juzgar por el buen resultado, el rendimiento es excepcional (con un promedio de 3 rollos por jornada). Conesa desvela que en sus fotos icónicas no hay ni acercamiento, ni seguimiento de la escena: hay una única toma. Masats aseveró tener un dedo catalán, que lo hacía por pelas. 

El Masats como fotorreportero siempre se consideró fiel al estilo Henri Cartier-Bresson que decía era necesario para hacer una buena foto: cabeza, ojo y corazón. A ello, Masats añade su indudable visión irónica y un dedo prodigioso que disparaba con la composición acertada, en el preciso momento.

Con el material fotográfico de tres años y textos de Rafael García Serrano editó en 1963 con Espasa-Calpe su primer libro Los Sanfermines, maquetado por el propio Masats. Se complementa con fotos del encierro de fotógrafos locales. Esta maqueta ha sido comprada por el Museo Reina Sofía. Hace 15 años La Fabrica editó un nuevo libro Sanfermines con textos de Hemingway. Llama la atención que sus fotos sanfermineras más conocidas son en formato vertical, parece una contradicción de alguien que una época de su vida se dedicó al cine y al documental televisivo en donde el formato es horizontal. 

De todas las fotos de los Sanfermines de aquellos años, para Masats su foto predilecta es la del toro con media estocada cuando los cuartos traseros han doblegado y reposan sobre la arena, luchando por su existencia con las manos: “Me la han pedido los aficionados al toro, como los contrarios a la fiesta. Unos ven la valentía del toro, otros la crueldad”. La instantánea resume la esencia de los Sanfermines que es el toro. 

Masats volvió un par de días a las fiestas de Pamplona en 1962 con Charlton Heston por encargo de la productora Bronston. De aquel reportaje nunca más se supo. Años más tarde también estuvo en Sanfermines para un reportaje de Gaceta Ilustrada, en Contactos hay una foto fechada en 1995. En su libro Toro hay un recorrido por las plazas de toros de toda España e incluye dos fotos propias del encierro de Pamplona en color.

Tal vez su foto más famosa ha sido la del seminarista estirándose en una parada futbolera bajo los palos de la portería, fue la primera foto española adquirida por el MOMA. Sin embargo, siempre ha reconocido estar harto de esa instantánea.

A lo largo de su trayectoria ha puesto fotografías a textos de afamados escritores como: Ignacio Aldecoa, Rafael García Serrano, Miguel Delibes, Luis Carandell, Jose Luis Sampedro, José Manuel Caballero Boland, Victor Pérez Escolano, Publio López Modéjar, Joaquín Vidal, Francisco Umbral y Carlos Saura.

Aunque Ramón Masats afirmó estar en deuda con Pamplona en donde forjó su profesionalismo, la ciudad debiera dedicar una exposición en reconocimiento a quien propagó las fiestas de San Fermín con su particular visión irónica.


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