La AEMET ha vuelto a poner el foco en la evolución del cambio climático tras asegurar que Navarra ha vivido el cuarto invierno más cálido de toda la serie histórica desde 1961. El dato resume un trimestre invernal marcado por temperaturas claramente por encima de lo habitual y por unas precipitaciones también superiores a la media.
Según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el invierno 2025-2026 ha cerrado en la comunidad foral con una anomalía media de +1,4 grados y con unas lluvias que han alcanzado el 122 % del valor normal. Son cifras que vuelven a situar a Navarra en una secuencia de inviernos cada vez más cálidos y refuerzan la importancia de seguir de cerca la evolución del clima.
La delegada de AEMET en Navarra, Paloma Castro, ha subrayado que “la noticia más llamativa es que ha sido el cuarto invierno más cálido desde 1961”. Ese comportamiento se ha notado con especial intensidad en la zona media, donde Olite ha registrado una anomalía térmica de +1,6 grados.
El trimestre comprendido entre diciembre y febrero ha dejado además un comportamiento muy desigual de un mes a otro. Diciembre ha sido muy cálido y seco, enero ha presentado valores normales y húmedos, mientras que febrero ha destacado de forma muy clara al resultar muy cálido y muy húmedo.
Ese último mes ha sido especialmente significativo. La AEMET ha precisado que febrero ha registrado una anomalía térmica de +2,7 grados y una precipitación del 189 %, hasta convertirse en el quinto febrero más cálido y el sexto más húmedo de la serie histórica. Para Castro, esa combinación de contrastes mensuales ha acabado dejando “un invierno en conjunto muy húmedo”.
Las lluvias también han dibujado una Navarra poco habitual. Uno de los datos que más ha llamado la atención a la AEMET ha sido el de las Bardenas Reales, donde se ha alcanzado el 243 % de la precipitación normal. La Ribera y parte de la zona media también han presentado valores elevados en un invierno que ha alterado el reparto habitual de las lluvias.
Frente a ello, la vertiente cantábrica ha mostrado registros más contenidos, situados entre el 75 % y el 100 % de lo normal, algo poco frecuente para esta época del año. En el Pirineo también se han apreciado diferencias, con una zona oriental más húmeda y un sector occidental más seco.
Castro ha definido este comportamiento como el de un invierno “un poco raro”, precisamente por esa distribución poco común tanto de la temperatura como de la lluvia. Y aunque ha pedido cautela antes de extraer conclusiones cerradas a corto plazo, también ha insistido en que la calidad y continuidad de los datos serán claves para analizar con rigor la evolución del clima en los próximos años.
La delegada ha recordado que todavía no conviene anticipar lecturas definitivas sobre la tendencia de fondo solo con estos datos estacionales. Ha señalado que uno de los análisis más útiles es el del año hidrológico, todavía en marcha, y ha apuntado que desde el 1 de septiembre hasta finales de febrero Navarra presenta, en conjunto, valores de precipitación dentro de la normalidad.
Aun así, el mensaje que deja este invierno vuelve a ser contundente. Navarra ha firmado otro registro térmico excepcional y la AEMET ha querido enmarcarlo en la necesidad de seguir observando con detalle la evolución atmosférica para entender mejor fenómenos como el cambio climático.
Coincidiendo con la conmemoración del Día Meteorológico Mundial, que este año se celebra bajo el lema “Observar hoy para proteger el mañana”, Castro ha defendido el valor de la red de observación meteorológica. Ha explicado que disponer de datos fiables y densos permite afinar los modelos de predicción y mejorar el conocimiento climático.
“Cuantos más datos de calidad tengamos, mejores serán las predicciones y el conocimiento climático en el futuro”, ha señalado. La AEMET insiste así en una idea de fondo: medir bien lo que está ocurriendo hoy será decisivo para interpretar mañana hasta qué punto episodios como este invierno tan cálido forman parte de una transformación más profunda del clima en Navarra.