PASTORALI ha arrancado en Pamplona como un nuevo proyecto transfronterizo que quiere impulsar el pastoreo ambiental en el Pirineo para prevenir incendios, conservar espacios abiertos de montaña y mejorar la adaptación del territorio a los efectos del cambio climático. La iniciativa, liderada por la Universidad Pública de Navarra, trabajará hasta 2029 con ocho entidades socias de España, Francia y Andorra.
El nuevo programa ha nacido con una idea de fondo clara: reforzar una actividad clave para la gestión del territorio de montaña y para el mantenimiento de la población y la actividad económica en esas zonas. Además, plantea extender el uso del pastoreo extensivo como herramienta útil para reducir la carga de combustible vegetal y hacer más resilientes los paisajes pirenaicos.
El proyecto PASTORALI ha comenzado esta semana en Pamplona y se ha fijado varios objetivos estratégicos. Entre ellos figuran conocer mejor el comportamiento animal ante los nuevos escenarios climáticos, integrar tecnologías que ayuden a la gestión ganadera, proponer nuevas fórmulas de financiación y reforzar tanto la capacitación profesional como la aceptación social de estas prácticas.
También quiere mejorar la calidad de vida de las personas ganaderas con herramientas como el seguimiento GPS y los vallados virtuales. A ello se suma la creación y consolidación de una red transfronteriza de profesionales del pastoralismo ambiental para acelerar la cooperación y el intercambio de conocimiento en todo el Pirineo.
El programa está cofinanciado dentro de INTERREG VI-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2021-2027) y cuenta con un presupuesto total de 1.993.448,82 euros. De esa cantidad, el 65 % procede del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), y su desarrollo se prolongará entre el 1 de febrero de 2026 y el 31 de enero de 2029.
Detrás de PASTORALI hay un diagnóstico compartido en el conjunto del macizo pirenaico. El abandono progresivo de algunos usos tradicionales del territorio, unido a los efectos del cambio climático, ha favorecido la acumulación de biomasa y ha aumentado la vulnerabilidad de los paisajes de montaña frente a los incendios y otros riesgos naturales, además del abandono de la propia actividad.
En este contexto, el pastoreo ambiental recupera protagonismo como una herramienta de prevención y conservación. Su función pasa por mantener los espacios abiertos, limitar la acumulación de vegetación combustible y favorecer una gestión más activa del territorio en un momento en el que los impactos climáticos son cada vez más visibles en el Pirineo.
Durante la presentación del proyecto en Pamplona, la catedrática de la UPNA Rosa María Canals, especialista en Pascicultura y Restauración de Ecosistemas, ha defendido que esta práctica debe ganar reconocimiento institucional. Según ha señalado, PASTORALI quiere demostrar que el pastoreo ambiental debe convertirse en una herramienta necesaria para reducir el riesgo de incendios, conservar los espacios abiertos de montaña y reforzar la resiliencia del Pirineo frente al cambio climático.
Canals también ha subrayado que esta práctica debe ser “reconocida, modernizada y financiada” por los múltiples servicios que aporta a la sociedad. Esa idea resume buena parte de la filosofía de un proyecto que busca pasar de experiencias puntuales a una implantación más estructurada, coordinada y operativa en el conjunto del territorio pirenaico.
La Universidad Pública de Navarra actúa como jefa de fila de este consorcio internacional. Junto a ella participan Gestión Ambiental de Navarra – Nafarroako Ingurumen Kudeaketa (GAN-NIK), el Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC, la Association des Chambres d’Agriculture des Pyrénées, la Chambre d’Agriculture des Pyrénées-Atlantiques, el Consorcio de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos, a través del Observatorio Pirenaico del Cambio Climático, el Centre de la Propietat Forestal de Catalunya y la Chambre d’Agriculture des Pyrénées-Orientales.
Además, el proyecto cuenta como entidades asociadas con Andorra Recerca i Innovació y ANA – Conservatoire d’espaces naturels Ariège. Esta red de socios refleja la dimensión territorial de una iniciativa que quiere ofrecer respuestas compartidas a un problema común en toda la cadena pirenaica.
Entre los impactos esperados de PASTORALI destacan dos cifras de gran alcance. El proyecto prevé cubrir con medidas de protección frente a incendios una superficie de 4.711 kilómetros cuadrados y beneficiar a 614.623 personas en el área pirenaica.
Más allá de esos datos, la iniciativa aspira a provocar un cambio de escala en la implantación del pastoreo ambiental. La meta es que deje de depender de actuaciones aisladas y pase a formar parte de una estrategia más estable, coordinada y útil para prevenir incendios y gestionar el paisaje de montaña.
En esa dimensión estratégica ha insistido la coordinadora del Observatorio Pirenaico del Cambio Climático, Eva García-Balaguer. Ha explicado que PASTORALI refleja el valor de la cooperación transfronteriza cuando se orienta a soluciones concretas y ha destacado que permite unir conocimiento, gestión y acción sobre el terreno para responder al riesgo de incendios y a los efectos del cambio climático en el Pirineo.
El proyecto combinará investigación aplicada, experimentación en campo, transferencia de conocimiento y trabajo en gobernanza. Todo ello se articulará a través de cuatro grandes ejes de desarrollo: científico, técnico, económico y social.
Entre sus principales líneas de actuación figuran el análisis del comportamiento animal en distintas condiciones ambientales y de manejo pastoral, el ensayo y validación de tecnologías innovadoras, el desarrollo de nuevos instrumentos de financiación y la creación de redes sociales de apoyo. ¿Puede el ganado convertirse en un aliado decisivo frente al fuego en la montaña? Esa es una de las preguntas de fondo que quiere responder esta iniciativa.
La propuesta incluye además acciones de capacitación y transferencia dirigidas a ganaderos, personal técnico y gestores del territorio. También contempla actividades de comunicación y sensibilización para reforzar la valorización y la aceptación social del pastoreo ambiental entre la ciudadanía.
Entre los productos previstos destaca una guía transfronteriza de pastoreo ambiental con recomendaciones comunes y adaptaciones regionales. El programa explorará asimismo mecanismos de financiación innovadores, como los créditos ambientales, para mejorar la viabilidad económica del modelo y facilitar su consolidación a medio y largo plazo.
PASTORALI está alineado con la Estrategia Pirenaica del Cambio Climático y se presenta como complementario a otras iniciativas impulsadas en el territorio, como LIFE PYRENEES4CLIMA. Con ese enfoque, quiere contribuir a una Europa más resiliente mediante paisajes de montaña más seguros, diversos y mejor preparados para el futuro.
En un escenario de creciente exposición a los riesgos climáticos, el pastoreo ambiental se sitúa así en el centro de una respuesta compartida para los Pirineos. El proyecto que ha arrancado en Pamplona quiere conectar a los distintos agentes del territorio en torno a la prevención, la adaptación y la gestión sostenible de la montaña.