La Policía Municipal de Estella volverá a controlar la velocidad en el casco urbano el próximo 16 de febrero con un radar móvil, dentro de su objetivo de velar por el cumplimiento de los límites y proteger a los peatones.
Antes de ponerse al volante, conviene recordar las recomendaciones básicas de la DGT: adaptar la velocidad a la vía, anticipar maniobras y extremar la atención en pasos de cebra y zonas con tránsito peatonal.
El dispositivo se instalará en una campaña que se repite periódicamente y que, según se ha explicado, busca sobre todo concienciar y fomentar una conducción prudente, más que sancionar. Por ese motivo, se ha avisado con antelación de la actuación.
La Policía Municipal centrará el énfasis en las entradas y salidas del municipio, donde se circula más rápido y donde se quiere reforzar el mensaje de seguridad vial.
En este tipo de controles, la DGT insiste en que unos pocos kilómetros por hora pueden marcar la diferencia en la distancia de frenado, especialmente en entornos urbanos con peatones, cruces y circulación compartida.
La campaña se enmarca en el objetivo municipal de reforzar el respeto a los límites de velocidad en ciudad y reducir situaciones de riesgo en los puntos donde se tiende a acelerar.