Viana celebrará su Mercado Medieval dentro de las fiestas de San Felices del 30 de enero al 1 de febrero, con tres días pensados para revivir los orígenes de la ciudad.
Este mercado no se plantea solo como un evento lúdico. La cita tiene una raíz histórica muy concreta: la fundación de Viana se remonta al 14 de enero de 1219, día de San Félix, cuando el rey navarro Sancho el Fuerte ordenó el inicio de las obras de una ciudad clave para la defensa del Reino de Navarra.
Solo unas semanas después, el 1 de febrero, la tradición sitúa la colocación de la primera piedra en un antiguo portal que desapareció tras las Guerras Carlistas. Ese relato se ha convertido, con el paso del tiempo, en una de las señas de identidad de la fiesta.
Por eso, el fin de semana se apoya en una idea clara: historia viva. Habrá recreaciones y una ambientación cuidada para que vecinos y visitantes paseen por un casco urbano que busca parecerse al Viana del siglo XIII.
Durante los tres días, las calles se llenarán de puestos artesanales, música medieval, comida tradicional, espectáculos callejeros, pasacalles y actividades temáticas pensadas para todas las edades.
La imagen que se repite cada año es parte del encanto: no es raro cruzarse con nobles, caballeros o juglares en plena calle, con animación continua y un ambiente que invita a quedarse.
La implicación del pueblo también marca la diferencia. Esa participación vecinal es lo que suele dar a la experiencia un tono más auténtico y cercano, más allá de la programación.
La cita se completa con la vertiente religiosa y tradicional. Está prevista la procesión en honor a San Felices, patrón de la localidad, dentro de un fin de semana que suele reunir a mucho público.
Viana es una ciudad de unos 3.500 habitantes situada al oeste de Navarra, muy cerca de Logroño. Mantiene vestigios de su pasado medieval, con murallas, templos como Santa María o el convento de San Francisco y calles empedradas que refuerzan el “viaje” en el tiempo.
La escapada es cómoda por carretera. Se llega por la NA-1110, que conecta con la N-232, un acceso sencillo tanto desde Pamplona como desde La Rioja.
Además, se ha abierto el plazo de inscripción para artesanos y mercaderes que quieran participar con su puesto en el mercado, dentro de una cita que cada año gana en ambiente y afluencia.
En paralelo, la tradición local también pone el foco en el Portal de San Felices: reformado entre los siglos XVI y XIX, fue destruido en las Guerras Carlistas y se ha restaurado recientemente siguiendo el modelo del siglo XVI. En la plaza, un hito recuerda la figura del rey y el día de la fundación, junto al “Fuero del Águila” concedido a los vianeses.