SALUD
El ensayo pionero de la Clínica Universidad de Navarra contra tumores cerebrales infantiles que no tenían cura
El estudio en fase 2 incluirá a pacientes de hasta 25 años que no han respondido a las terapias convencionales.
El Cancer Center Clínica Universidad de Navarra ha impulsado un ensayo clínico internacional pionero para estudiar si un virus oncolítico puede provocar una respuesta terapéutica en niños y adultos jóvenes con tumores cerebrales de muy mal pronóstico y sin apenas opciones de tratamiento.
El estudio se ha centrado en pacientes de hasta 25 años que no han respondido a las terapias convencionales. La investigación se encuentra en fase 2, después de que la etapa previa haya confirmado la seguridad y tolerabilidad del oncovirus utilizado.
El ensayo ha sido posible gracias a una importante ayuda de la Asociación Española Contra el Cáncer y al apoyo de diferentes asociaciones, fundaciones, familias y particulares. Se trata de un estudio académico y sin ánimo de lucro, pensado para abrir nuevas vías terapéuticas frente a enfermedades que todavía no tienen cura.
El Dr. Jaime Gállego, neurólogo, coordinador del Área de Tumores del Sistema Nervioso Central del CCUN e investigador principal, ha explicado que “el objetivo ahora es confirmar los resultados de seguridad que obtuvimos en la fase previa del ensayo y evaluar su eficacia en un grupo más numeroso de pacientes de hasta 25 años y con tres tipos de cáncer cerebral: gliomas de alto grado, tumores embrionarios y ependimomas”.
La investigación va a incluir hasta 13 pacientes por cada uno de los tres tipos de tumores cerebrales infantiles. El ensayo se desarrollará en dos fases y solo pasará a la segunda etapa si se observa una respuesta prometedora en al menos uno de los cinco primeros pacientes tratados de cada grupo.
Esa respuesta consistirá en que el tumor disminuya o permanezca estable al menos 12 semanas, sin generar toxicidades graves inesperadas. Así lo ha explicado el Dr. Gállego, que ha subrayado la importancia de evaluar este tratamiento en un grupo más amplio de pacientes.
Durante el procedimiento, un equipo de Neurocirugía de la Clínica Universidad de Navarra, coordinado con especialistas de Anestesiología y de Farmacia Hospitalaria, realizará una biopsia del tumor mediante navegación esterotáxica. Esta técnica permite localizar con gran precisión un punto dentro del cuerpo.
En esa misma intervención, los especialistas inyectarán el oncovirus en el interior del tumor a través de una cánula. El objetivo es comprobar si el virus modificado en el laboratorio es capaz de reproducirse dentro de las células tumorales, destruirlas y activar al mismo tiempo el sistema inmune del paciente.
Los oncovirus o virus oncolíticos son virus preparados para actuar sobre las células tumorales sin dañar de forma significativa las células sanas. En los últimos años se han convertido en una herramienta terapéutica prometedora en el tratamiento del cáncer.
El origen de este proyecto se encuentra en los laboratorios del Cima Universidad de Navarra, donde el Grupo de Terapias Avanzadas para Tumores Sólidos Pediátricos trabaja desde 2010 en tratamientos con virus para este tipo de tumores y otros cánceres pediátricos.
La Dra. Marta Alonso, investigadora principal de este grupo, ha explicado que esta línea de trabajo comenzó durante su estancia postdoctoral en el MD Anderson, bajo la dirección de los doctores Juan Fueyo y Candelaria Gómez-Manzano. “A mi regreso a España pusimos en marcha un laboratorio en el Cima para mejorar el virus y poder aplicarlo en pacientes pediátricos”, ha señalado.
Uno de los grandes hitos de esta investigación se produjo en 2022, cuando la revista New England Journal of Medicine publicó los resultados del estudio en fase 1. Aquella investigación confirmó que el tratamiento con el oncovirus era seguro y ofrecía resultados esperanzadores en niños con tumores en el tronco cerebral.
Los pacientes con este tipo de tumores pueden sufrir problemas neurológicos graves, como dolor de cabeza por aumento de la presión intracraneal, visión doble, dificultad para deglutir, falta de equilibrio, pérdida de sensibilidad o parálisis de un lado del cuerpo. También pueden presentar otros síntomas incapacitantes.
Por ese motivo, la Dra. Alonso ha defendido que este tratamiento experimental “puede suponer una alternativa terapéutica que nos impulse a seguir trabajando para obtener resultados esperanzadores”. La investigadora ha remarcado además el compromiso de trasladar los avances del laboratorio a la salud de los pacientes.
“Tenemos un compromiso para que la investigación repercuta en avances para la salud de nuestros pacientes, especialmente ante aquellas enfermedades que, por ser menos frecuentes, no cuentan con los recursos para la investigación de la industria”, ha añadido la investigadora del Cima Universidad de Navarra.
El ensayo clínico no tiene coste directo para el paciente. Su financiación ha llegado a través de la Asociación Española Contra el Cáncer, Fundación ADEY, “El sueño de Vicky”, “Cambiando vidas con Elsa”, “Más investigación, más vida” (Guareña), Fundación Martín Álvarez Muelas, Niños Contra el Cáncer, Fundación ACS, Fundación FERO, Asociación Pablo Ugarte, “Fuerza, Julen”, “El monstruo en mi cabeza”, “Hay que Tomarse la Vida con Tumor”, Fundación Blanca Morell, Fundación “Cosicas de César”, “Juntos contra el DIPG”, “Pedaleando con Ainhoa”, Instituto Kalu, CRIS contra el Cáncer, Rotary Club de Girona, Ultracongelados Virto, Carlos Lavin, Halifax y muchas otras aportaciones de familias y particulares.
La Dra. Alonso ha insistido en la importancia de la investigación traslacional, la que permite que los descubrimientos realizados en el laboratorio tengan una repercusión directa en la práctica clínica diaria.
“En este contexto puramente académico, la implicación de la Asociación Española Contra el Cáncer, fundaciones y particulares es clave para hacer posible que se consigan resultados”, ha concluido la investigadora.