La Policía Municipal de Tudela ha sancionado a una pareja de jóvenes tras requisarles una pistola eléctrica, dos armas blancas y varias cantidades de droga en la ciudad.
La intervención se ha producido después de que los agentes hayan sido alertados de la presencia de un joven con una pistola eléctrica en el pasaje de la casa Cuna de Tudela.
Los hechos han ocurrido el pasado viernes, sobre las 9:30 horas, cuando la Policía Municipal ha recibido un aviso para acudir a este punto de la capital ribera. Según ha informado el cuerpo policial de Tudela, la llamada advertía de que había un joven portando una pistola eléctrica.
Una vez en el lugar, los agentes han comprobado la veracidad de lo alertado y han requisado el arma al joven, de 20 años. Además, durante la intervención también se le han intervenido varios gramos de “cocaína rosa” y un punzón.
El joven no se encontraba solo. Su acompañante, una mujer de 18 años, también ha sido identificada por los agentes de la Policía Municipal de Tudela.
En su caso, los policías le han requisado una navaja automática, considerada arma blanca. Tanto el joven como la mujer han sido sancionados administrativamente por los hechos.
La actuación se ha saldado con la intervención de la pistola eléctrica, el punzón, la navaja automática y la droga localizada durante la intervención policial en Tudela.
OTRAS ACTUACIONES POLICIALES
Entre las actuaciones más destacadas de este fin de semana, cabe destacar también que el viernes 19, sobre las 6:30 horas, los agentes procedieron a la detención de un joven de 23 años como presunto autor de un delito de quebrantamiento de condena al encontrarse junto al domicilio de la víctima sobre el que recaía una prohibición de 200 metros. El detenido fue trasladado a comisaría de Policía Foral donde quedó en calabozos bajo su custodia y hasta su puesta a disposición judicial.
Sobre las 11, una patrulla se personó en un edificio de Avenida del Barrio puesto que dos mujeres se habían quedado encerradas en el ascensor. Los efectivos consiguieron desatraparlas, no siendo necesaria ningún tipo de asistencia médica.
A las 12:50, los agentes fueron testigos de cómo el conductor de una motocicleta perdía el control de la misma, cayendo al suelo en Paseo de Pamplona. Al lugar fue requerida una ambulancia que trasladó al conductor al hospital, al presentar dolor en pecho y pierna derecha.
Durante la noche del viernes se atendieron diversas incidencias por molestias de ruido, solucionando todas ellas de forma favorable. Además, se procedió a sancionar a dos establecimientos de hostelería puesto que uno se encontraba abierto al público a las 4:20 horas, siendo el horario máximo de apertura las 2:30 horas. El otro fue sancionado por tener altavoces en la fachada emitiendo al exterior.
Ya el sábado día 20, sobre las 10 horas, los agentes colaboraron con una ambulancia en el traslado de una persona que había consumido varias pastillas y además mezclado con alcohol. Fue derivado al hospital Reina Sofía no siendo grave la situación.
Una hora más tarde, una patrulla se personó en un domicilio al cual le caían a su terraza los orines del perro del piso de arriba. Tras hablar con el responsable del can, éste manifestó que lo desconocía, siendo informado que de seguir iba a ser sancionado.
Sobre las 19:40, los agentes se personaron en las piscinas municipales de Ribotas al tener retenidos a dos menores de 9 y 11 años quienes al parecer habían intentado sustraer en las taquillas. Tras ser identificados, se comunicó el hecho a sus padres, dando traslado de la incidencia a servicios sociales de base para su estudio.
Sobre las 4 horas, de nuevo el establecimiento que en el día anterior había sido denunciado por tener altavoces en el exterior, fue denunciado de nuevo al tener los altavoces en el interior del establecimiento y emitiendo al exterior a través de las rejillas de ventilación del local.