El Gobierno de María Chivite ha comenzado a enviar cartas a los titulares de viviendas en las que ha detectado indicios de que podrían encontrarse vacías. Esta primera actuación se ha dirigido exclusivamente a inmuebles propiedad de personas jurídicas.
El Departamento de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias ha puesto su mirada sobre 115 viviendas de Navarra. De ellas, 85 se encuentran en Pamplona y su comarca, mientras que las otras 30 están repartidas por el resto de la Comunidad Foral.
Diez días para acreditar que la vivienda está ocupada
Las comunicaciones enviadas no suponen todavía que los inmuebles hayan sido declarados oficialmente como deshabitados. El procedimiento permite a sus titulares explicar cuál es la situación real y acreditar que la vivienda tiene algún tipo de uso.
Las personas jurídicas propietarias disponen de un plazo de 10 días hábiles para presentar alegaciones. Si transcurrido ese tiempo no queda acreditado que el inmueble está ocupado, la Dirección General de Vivienda podrá declararlo deshabitado.
La declaración abre la puerta al cobro de un impuesto
Una vez concluido el procedimiento, la vivienda será incorporada al Registro de Viviendas Deshabitadas de Navarra. La declaración también será comunicada a las entidades locales para que la incluyan en sus censos e inicien el cobro del Impuesto sobre Viviendas Deshabitadas.
Antes de llegar a ese punto, el Ejecutivo foral ha señalado que ofrece a los propietarios distintas medidas para facilitar el alquiler de las viviendas o su incorporación a programas de rehabilitación protegida.
El Gobierno cruza consumos de agua y electricidad
Para localizar estos inmuebles, la Dirección General de Vivienda ha desarrollado una nueva herramienta que cruza los consumos de agua y electricidad con información procedente del catastro y de los domicilios fiscales.
Este primer análisis ha permitido elaborar una relación de 115 viviendas propiedad de personas jurídicas en las que no se han registrado consumos significativos de agua ni de luz. Cada expediente deberá ser revisado posteriormente de forma individual por el personal técnico.
Las diferencias entre una vivienda vacía y una deshabitada
La normativa actual distingue entre las viviendas vacías y las consideradas oficialmente deshabitadas. Una vivienda vacía es aquella que no tiene uso y que, por lo general, tampoco presenta consumos asociados de suministros básicos.
En el caso de las personas físicas, para que una vivienda pueda ser declarada deshabitada debe tratarse de la tercera vivienda o de una propiedad posterior de la misma persona. Una segunda residencia no recibe esta consideración, aunque permanezca vacía. Para las personas jurídicas, en cambio, no se tiene en cuenta el número de propiedades y una primera vivienda sin uso ya puede ser declarada deshabitada.
El control forma parte del plan de inspección de vivienda
La actuación se ha incluido en el IX Plan de Control e Inspección en materia de vivienda 2025-2026, cuyo objetivo es comprobar el uso del parque residencial y el cumplimiento de los distintos procedimientos gestionados por la Dirección General de Vivienda.
El plan contempla también inspecciones sobre la construcción y promoción de viviendas, la rehabilitación protegida, el censo de solicitantes, el Fondo Foral de Vivienda Social, los contratos de alquiler, el registro de grandes tenedores y las transmisiones de vivienda protegida para detectar posibles sobreprecios o incumplimientos.