La caza furtiva en Ulzama ha centrado una investigación conjunta de la Guardia Civil de Navarra y el Guarderío de Medio Ambiente del Gobierno foral. Las actuaciones han terminado con un hombre de 63 años y nacionalidad española investigado como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna.
La operación ha permitido intervenir cuatro armas largas, dos silenciadores, un visor térmico y abundante munición. La investigación se ha desarrollado en terrenos del paisaje protegido de los Robledales de Ulzama y Basaburua, integrado en la Red Natura 2000.
El caso ha sido investigado por el SEPRONA de Pamplona, en colaboración con el Guarderío de Medio Ambiente. Las labores de vigilancia y seguimiento realizadas sobre el terreno han resultado fundamentales para reconstruir los hechos.
Las primeras actuaciones se remontan a marzo de 2023. Personal del Guarderío de Medio Ambiente detectó entonces, durante sus tareas habituales de vigilancia y conservación de la fauna, indicios de posibles actividades cinegéticas ilegales.
A partir de esas primeras sospechas se pusieron en marcha diferentes seguimientos y vigilancias discretas. Estos trabajos permitieron documentar la presencia de varias personas en puntos utilizados para atraer animales silvestres.
Las imágenes obtenidas y la información recopilada sobre el terreno han sido analizadas posteriormente por el SEPRONA de Pamplona. La investigación se ha realizado de forma coordinada con los agentes del Guarderío de Medio Ambiente.
Las pesquisas han permitido identificar a un hombre que presuntamente practicaba caza furtiva en Ulzama mediante dispositivos prohibidos. Entre ellos figuraban un visor nocturno y un silenciador, además de existir indicios sobre posibles actividades cinegéticas sin la autorización correspondiente.
La investigación ha combinado el conocimiento del entorno natural por parte del Guarderío de Medio Ambiente con las capacidades policiales del SEPRONA. A partir de los indicios recopilados se solicitaron las correspondientes autorizaciones judiciales para avanzar en las actuaciones.
Finalmente, se han practicado dos entradas y registros en inmuebles y dependencias vinculados al investigado. También se ha realizado una inspección en una explotación ganadera relacionada con las pesquisas.
Durante estos registros se han localizado dos rifles y dos escopetas, además de dos silenciadores, un visor térmico y abundante munición. Los agentes también han intervenido linternas, cuchillos, reclamos y prendas de camuflaje relacionadas con la actividad cinegética.
Entre las armas intervenidas se encontraba una escopeta con el cañón recortado y un rifle del calibre 22 que llevaba acoplado un silenciador. Los investigadores también han detectado posibles irregularidades en las condiciones de almacenamiento de varias de las armas.
La operación contra la caza furtiva en Ulzama se ha saldado con la investigación de este hombre de 63 años como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna por emplear supuestamente medios prohibidos para la caza.
Las actuaciones han sido puestas en conocimiento de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Pamplona, Plaza número 1. La investigación ha sido desarrollada conjuntamente por la Guardia Civil de Navarra y el Guarderío de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra.