TRIBUNALES
Una emboscada al cerrar un bar en Mendavia termina con tres condenados y una orden de alejamiento
Además de la multa, los condenados no podrán acercarse ni comunicarse con las víctimas y deberán indemnizarlas por el daño moral sufrido.
La Audiencia Provincial de Navarra ha confirmado la condena a tres personas por una madrugada de amenazas, agresiones y miedo que convirtió el cierre de un bar de Mendavia en una auténtica pesadilla para sus propietarios. La resolución, ya firme, avala el relato de una noche violenta que comenzó con insultos al dueño del local y terminó horas después con el ataque a su pareja cuando se disponía a recoger el negocio.
Los hechos se desencadenaron sobre las dos de la madrugada. Según la sentencia, los tres acusados, dos hombres y una mujer, comenzaron a provocar un fuerte altercado en el exterior del establecimiento mientras estaban allí como clientes. Ante el revuelo, el propietario del bar salió para intentar calmar la situación y advirtió de que llamaría a la policía si no cesaban.
Fue entonces cuando se produjo el primer episodio de amenazas. Dos de los procesados se dirigieron al hostelero de forma agresiva, le cercaron y le gritaron que le iban a “joder la vida”, además de proferir insultos con la intención de amedrentarle. La situación generó tal temor en el propietario que fue necesaria la intervención de la Policía Foral.
Pero la parte más grave de la noche todavía no había llegado. Cerca de las cuatro de la madrugada, cuando la mujer del dueño se encontraba sola barriendo el exterior del local y recogiendo el mobiliario para cerrar, los tres condenados actuaron de forma coordinada contra ella con el objetivo de menoscabar su integridad física.
El relato que da por probado el tribunal describe una escena especialmente violenta. Los agresores la agarraron con fuerza de los brazos y de la ropa y la arrastraron contra su voluntad unos diez metros, desde la entrada del bar hasta unas escalerillas próximas. Mientras la retenían, una de las condenadas le propinó un mordisco en la mano izquierda.
La agresión solo terminó gracias a la intervención de varios transeúntes, que lograron que los atacantes soltaran finalmente a la víctima. Como consecuencia del ataque, la mujer sufrió un hematoma en el brazo izquierdo, varios rasguños en el brazo derecho y la herida causada por la mordedura. Tardó nueve días en curarse tras recibir asistencia facultativa.
Desde el punto de vista penal, la Audiencia ha mantenido la calificación de los hechos como un delito leve de amenazas y un delito leve de lesiones. Por cada una de estas infracciones, los responsables han sido condenados a una pena de 50 días de multa con una cuota diaria de 8 euros.
Junto a la sanción económica, la sentencia impone también una orden de alejamiento y prohibición de comunicación. Durante seis meses, los tres condenados no podrán contactar con las víctimas ni acercarse a menos de 50 metros de ellas.
La resolución también ha endurecido la respuesta en el plano económico. Además de los 315 euros fijados por las lesiones físicas, la Audiencia de Navarra ha elevado la indemnización y ha condenado a los agresores a pagar solidariamente otros 1.000 euros por el daño moral causado, a razón de 500 euros para cada víctima.
Los magistrados justifican esta decisión al entender que el desasosiego, el miedo y la pérdida de tranquilidad sufridos por la pareja son consecuencias inseparables de una acción de este tipo. Y subrayan un elemento especialmente relevante: ambos fueron atacados en su propio lugar de trabajo, mientras desarrollaban su actividad profesional en el establecimiento de Mendavia.