Una pelea callejera en pleno corazón de Barañáin ha terminado por destapar un presunto negocio de distribución de drogas sintéticas que llega esta semana a juicio en la Audiencia Provincial de Navarra. Lo que comenzó como una disputa entre dos hombres a última hora de una tarde de verano, acabó con la intervención de la Policía Local y el hallazgo de diversas cantidades de MDMA, conocido popularmente como "tusi" debido a su característico color rosa, dispuestas supuestamente para su venta en el mercado ilícito.
Los hechos se remontan a las 20:30 horas del pasado 10 de julio de 2024. Según el relato del Ministerio Fiscal, los dos encausados iniciaron una reyerta en la intersección de dos conocidas avenidas de la localidad navarra, lo que obligó a intervenir a varias patrullas policiales para separar a los implicados. Tras poner fin al altercado, los agentes procedieron a realizar un registro superficial de ambos y del vehículo de uno de ellos, un turismo que se encontraba bloqueando parte de la calzada. Fue en ese momento cuando la intervención policial cambió de naturaleza, al hallar evidencias de un presunto delito contra la salud pública.
En el registro, uno de los procesados portaba en su riñonera dos bolsas con una sustancia polvorienta de color rosa y un envoltorio adicional que, tras ser analizados en el laboratorio, resultaron ser MDMA con un peso neto superior a los 33 gramos. Además, se le intervinieron siete pastillas de la misma sustancia y diversos utensilios para el consumo. La Fiscalía estima que el valor de estas sustancias en el mercado negro habría alcanzado los 1.817 euros. Por su parte, el segundo implicado entregó voluntariamente una báscula de precisión, bolsas para el dosificado individual y pequeñas cantidades de la misma sustancia rosa, cuyo valor pericial se sitúa cerca de los 170 euros.
Para el Ministerio Público, estos hechos son constitutivos de un delito contra la salud pública en su modalidad de sustancias que causan grave daño a la salud (aquellas drogas que, por su composición química, generan un deterioro severo y rápido en el organismo). El escrito de acusación sostiene que ambos procesados poseían estas sustancias con el objetivo de distribuirlas y venderlas a terceras personas en la comarca.
En cuanto a las penas solicitadas, la Fiscalía de Navarra diferencia la responsabilidad de ambos implicados en función de la cantidad de droga intervenida. Para el acusado que portaba el alijo de mayor volumen, solicita una condena de cinco años de prisión y una multa que supera los 5.400 euros. Además, al encontrarse este en situación administrativa irregular en España, el Fiscal interesa que la pena de cárcel sea sustituida por su expulsión del territorio nacional, con la prohibición de regresar en un plazo de diez años.
Para el segundo encausado, la petición de condena se fija en dos años y nueve meses de prisión, junto a una multa de 510 euros.