• domingo, 31 de agosto de 2025
  • Actualizado 21:26
 
 

COMERCIO LOCAL

“Este negocio sigue abierto y no se cierra”: la tienda de Pamplona que se salva a última hora

Desde agosto se han puesto al frente del negocio con la ayuda inestimable de Feli Muro, la mujer que lo regentó durante décadas.

Feli Muro, Natalia Díaz y Sonia Gutiérrez en la mercería Lezka de Pamplona. Navarra.com
Feli Muro, Natalia Díaz y Sonia Gutiérrez en la mercería Lezka de Pamplona. Navarra.com

En pleno barrio de Iturrama, en Pamplona, un comercio tradicional ha estado a punto de bajar la persiana tras casi un año buscando relevo. Durante meses, el cartel de “traspaso por jubilación” ha colgado de su escaparate, mientras los vecinos se preguntaban cuánto tiempo más resistiría abierto. La incertidumbre ha terminado y, contra todo pronóstico, la tienda ha conseguido sobrevivir gracias al impulso de dos mujeres dispuestas a mantenerla con vida.

El local se encuentra en la calle Abejeras 6, rodeado de pequeños negocios que dan carácter al barrio. Muy cerca están el bar Pato Pinta, conocido por sus platos de ajoarriero, o el Ogi Berri Los Fueros, con una terraza muy concurrida. En ese entorno, la tienda ha encontrado la forma de seguir adelante cuando parecía condenada al cierre.

El relevo ha llegado de la mano de Natalia Díaz Moreno, pamplonesa de 47 años y vecina de Azpilagaña, junto a su cuñada Sonia Gutiérrez de 52 años. Desde el pasado 1 de agosto se han puesto al frente del negocio con la ayuda inestimable de Feli Muro, la mujer que lo regentó durante décadas y que ha acompañado a las nuevas responsables en esta transición.

Se trata de la histórica mercería Lezka, un comercio con casi medio siglo de vida que forma parte de la memoria de Iturrama. Feli ha estado vinculada al establecimiento durante 33 años, primero como empleada y, desde 2003, como propietaria junto a su cuñada Ione de la Hera.

Con la jubilación a la vuelta de la esquina, Feli reconoce que veía inevitable el cierre, hasta que Natalia decidió dar el paso. “Estoy contentísima porque me daba mucha pena que se cerrara una tienda de tantos años, y es que no hay mercerías. Natalia se interesó y a última hora se la quedó. Ella era clienta”, relató con emoción.

La antigua propietaria ha reconocido que ahora afronta una etapa tranquila: “Es una tranquilidad para mí y para toda la clientela. Llevaba un año con el cartel de traspaso y ya veía que se cerraba. Ahora me voy a dedicar a lo que no he podido hacer hasta ahora, a leer, que es mi vicio, y nos apuntaremos a las cosas de jubilados para seguir en movimiento”.

Para Natalia, pamplonesa "y de pueblo, de Carcastillo", la decisión fue casi un impulso: “He sido clienta de Feli, a la que le compraba uniformes. Cuando me dijo que lo iba a cerrar me decidí a cogerla. Me gusta el trato con la gente y veo que la clientela ha agradecido que sigamos adelante. Se les ve muy contentos de que no se cierre y eso me da ánimos”.

Los primeros días no han sido fáciles, pero la ilusión se impone a las dificultades. “Aún me faltan algunos productos por traer y estoy sufriendo porque quiero que haya de todo. Me lancé. No lo pensé mucho. Cuando hablé con Feli cerré primero el trato con ella y luego se lo dije a mi marido. Fue muy sin pensar. Además, mantenemos el nombre de Lezka para no cambiar nada y que la gente vea que sigue igual”, ha explicado.

Cartel colocado en la mercería Lezka de Pamplona. Navarra.com
Cartel colocado en la mercería Lezka de Pamplona. Navarra.com

En el escaparate, un cartel despeja cualquier duda: “Este negocio sigue abierto. No se cierra”. Es un mensaje directo para los vecinos, que en muchas ocasiones entraban preguntando si de verdad el local iba a echar el cierre. “Todo el mundo viene y pregunta si vamos a cerrar y es como un grito para decir que seguimos adelante”, ha comentado Natalia.

También Sonia, su cuñada y compañera en esta nueva etapa, ha expresado su entusiasmo: “La experiencia es muy buena. Me gusta estar cara al público. Contenta. Se nota que la gente es muy maja. Lo que más nos dicen es que les damos una gran alegría. Vamos a rezar por vosotras y eso nos da mucho ánimo”.

Las dos reconocen que la acogida del barrio ha sido fundamental y que todavía les queda trabajo para adaptarse a todo lo que supone llevar un negocio de este tipo. “La gente del barrio es muy cercana y está muy unida. Que siga así. Ahora nos estamos empapando de dónde están las cosas en el interior y lo que hay que reponer. Esto es más grande de lo que parece”, han señalado mientras aprenden, día a día, el oficio.

¿Tienes una tienda, un bar, un restaurante o un local comercial en Pamplona o alguna localidad de Navarra?

¿Quieres salir en nuestra sección de Comercio Local y que miles de personas conozcan todo lo que ofreces con una noticia y fotografías hechas por profesionales?

Escríbenos a esta dirección y hablaremos contigo para contactar cuando antes: [email protected]


Apóyanos para seguir realizando periodismo independiente.


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
“Este negocio sigue abierto y no se cierra”: la tienda de Pamplona que se salva a última hora