Navarra ha arrancado este lunes 20 de abril con una situación meteorológica muy cambiante, marcada por el calor inusual, el riesgo de tormentas fuertes y una bajada de temperaturas que se dejará notar a partir del martes. La jornada ha comenzado con cielos despejados, pero la previsión apunta a un cambio claro del tiempo desde el mediodía.
Los termómetros van a dejar valores poco habituales para estas fechas de abril. Las máximas alcanzarán los 30 grados en Tudela, llegarán a 27 grados en Pamplona y Estella y subirán hasta los 29 grados en Sangüesa, en un ambiente casi veraniego en buena parte de la Comunidad foral.
Junto al ascenso térmico, la Agencia Estatal de Meteorología ha activado el aviso amarillo por tormentas en el Valle del Ebro, el Pirineo y la zona centro de Navarra. Según la previsión, los chubascos podrán ser localmente fuertes y podrán ir acompañados de granizo y de rachas muy fuertes de viento, por lo que la estabilidad de las primeras horas del día dará paso a una tarde mucho más revuelta.
A este escenario se sumará además la posible llegada de calima al final de la tarde. La entrada de polvo en suspensión podría provocar episodios de lluvia de barro en el caso de que coincida con las precipitaciones tormentosas previstas para las últimas horas del lunes.
El martes 21 de abril continuará la inestabilidad, aunque con un ambiente bastante más fresco. La previsión apunta a un descenso de las temperaturas máximas, que caerán hasta los 20 grados en zonas como Alsasua y Bera, dejando atrás el calor casi impropio de abril con el que habrá comenzado la semana.
Durante esa jornada predominarán los intervalos de nubes y claros, aunque todavía se mantendrá la probabilidad de lluvias escasas y algunos chubascos residuales, sobre todo en el tercio norte de Navarra. Será, por tanto, una jornada de transición tras el episodio tormentoso del lunes.
De cara al resto de la semana, el tiempo seguirá mostrando un comportamiento muy variable en Navarra. Entre el miércoles y el jueves se mantendrá la nubosidad variable, con temperaturas algo más estabilizadas, en torno a los 22 y 25 grados en la mitad sur de la comunidad.
El viernes 24 de abril volverá a crecer la nubosidad y la lluvia podría reaparecer en algunos puntos. En localidades como Alsasua y Viana, la previsión apunta a cielos muy nubosos y a una nueva probabilidad de precipitaciones débiles, dentro de una semana marcada por los cambios continuos.
Detrás de este giro meteorológico está la entrada inicial de una masa de aire cálido, seguida por la llegada de aire frío en capas altas de la atmósfera. Esa combinación favorece la convección y la formación de nubes de gran desarrollo vertical, los llamados cumulonimbos, que son los responsables de tormentas más propias del verano, aunque esta vez se hayan adelantado al mes de abril.