El séptimo y penúltimo encierro del Pilón de Falces de este sábado ha deparado momentos de enorme tensión y una gran vistosidad. Las reses de la ganadería Juan José Laparte, de Marcilla, han completado el vertiginoso recorrido monte abajo en un tiempo de 1 minuto y 8 segundos, en una jornada marcada por la masiva afluencia de público a lo largo de todo el trazado.
La carrera ha sido especialmente atropellada en el tramo final. La manada, que ha bajado unida pero muy estirada, imponía un ritmo endiablado que ha terminado "barriendo" a numerosos corredores. La alta velocidad de los animales provocó multitud de tropiezos y caídas en cadena justo antes de la entrada al casco urbano.
A pesar del gran número de mozos que terminaron por los suelos, el balance sanitario final ha sido enormemente positivo. Según ha confirmado Adriana Autor, portavoz de DYA Navarra, las asistencias desplegadas en el recorrido solo han tenido que atender a una persona por una luxación de hombro.
"No ha habido nada más, ha sido bastante leve todo", ha precisado la portavoz de DYA, destacando la suerte de que una carrera tan rápida y con tantos percances no haya dejado heridos de mayor consideración ni cornadas.
Las fiestas de Falces encaran ya su recta final. Este domingo tendrá lugar la octava y última carrera del ciclo estival de 2026, en la que se correrán las reses del emblemático ganadero local Teodoro Vergara.