Punto y final a los espectaculares encierros del Pilón de Falces 2026. La octava y última carrera de las fiestas patronales ha mantenido en vilo al numeroso público congregado en la bajada del monte con los astados de la ganadería local de Teodoro Vergara, conocidos por su dinamismo sobre el estrecho e icónico recorrido del barranco.
Pese a que el encierrillo previo se ha desarrollado sin incidentes reseñables, la suelta final ha arrancado con tensión. Las reses han iniciado el trazado agrupadas, pero de inmediato una vaca colorada ha amagado con salirse del camino, aunque finalmente ha rectificado su trayectoria para volver al grupo principal.
Manada estirada, derrotes y un tiempo de 1:07
A medida que los animales ganaban velocidad en el descenso, la manada ha comenzado a estirarse. Cuatro astados negros han tomado el mando de la carrera, con un primer ejemplar distanciándose en solitario y marcando un ritmo frenético que ha puesto a prueba a los mozos.
La peligrosidad habitual del trazado se ha incrementado por la actitud de las reses, que han lanzado varios derrotes hacia las laderas en su descenso. La suelta ha dejado momentos de gran peligro y al menos una espectacular voltereta a uno de los corredores tras ser alcanzado por los animales. Finalmente, la ganadería falcesina ha cruzado la meta de forma suelta deteniendo el cronómetro en un minuto y 7 segundos, dando por concluido el ciclo taurino de este año en la localidad.