El tenista navarro Iñaki Montes ha firmado este fin de semana uno de los mayores logros de su carrera al alcanzar una nueva final ATP Challenger en Oporto y asegurarse, además, su presencia en la fase previa del Open de Australia. Se ha convertido así en el primer jugador navarro que lo consigue.
Montes ha disputado este domingo la final del torneo portugués ante el jugador local Henrique Rocha, que ha terminado llevándose el título después de un partido muy disputado. Rocha se ha impuesto por 2-6, 6-4 y 6-4, después de remontar el primer set ganado con claridad por el pamplonés.
El jugador navarro había llegado al último partido después de superar en semifinales al tarraconense David Jordá, también situado entre los 200 mejores tenistas del ranking ATP. Montes ha vencido por 6-2 y 6-3 para conseguir el billete a la final de Oporto.
La cita portuguesa ha supuesto la sexta final de Iñaki Montes en 2026 y la tercera de categoría ATP Challenger. Una regularidad que le ha permitido seguir escalando posiciones en la clasificación mundial.
De hecho, desde este lunes el pamplonés ha alcanzado el mejor ranking de su carrera, al situarse como número 175 de la ATP. Este salto en la clasificación ha tenido además una consecuencia especialmente relevante para su trayectoria deportiva.
Montes ha conseguido entrar en la fase previa del Open de Australia, uno de los cuatro torneos de Grand Slam del calendario internacional. De esta manera, se ha convertido en el primer tenista navarro que alcanza este objetivo.
El resultado de Oporto ha prolongado un 2026 especialmente destacado para el jugador pamplonés, que ha encadenado títulos y finales tanto en torneos Challenger como en competiciones del circuito internacional.
Entre sus principales resultados figura la conquista de su primer título ATP Challenger en Plovdiv, en Bulgaria. Montes también ha ganado los World Tennis M25 de Badalona y Angers, en Francia.
Además, durante esta temporada ha sido finalista en el ATP Challenger de Manacor y en el ITF M25 de Setúbal, en Portugal. A esos resultados se ha unido ahora la final de Oporto, que le ha impulsado hasta el puesto 175 del mundo y le ha abierto las puertas del Open de Australia.