NAVARRA
La denuncia de los afectados por la explosión de Noáin: una situación “precaria e insostenible”
Varios afectados siguen pagando hipotecas de pisos en los que no pueden vivir
La explosión de gas en Noáin de enero de 2025 dejó a varias familias en una situación que ya resulta precaria y cada vez más difícil de sostener. El alcalde del Valle de Elorz, Luis Maya, ha advertido de que varios afectados siguen pagando hipotecas de pisos en los que no pueden vivir y, además, alquileres provisionales que alcanzan los 1.100 y hasta los 1.400 euros al mes.
El regidor, de Aldatu, ha comparecido este viernes para denunciar que el problema no solo sigue abierto más de un año después del suceso, sino que se ha agravado por la falta de una respuesta económica clara. También ha explicado que las aseguradoras siguen siendo un obstáculo porque la causa de la explosión todavía no se ha hecho pública al estar la investigación judicializada.
Maya ha recordado que el Ayuntamiento pidió en su día al Gobierno de Navarra que habilitara un sistema de ayudas económicas para los vecinos afectados. Sin embargo, la respuesta no ha llegado hasta este jueves, a través del vicepresidente Javier Remírez.
Según ha detallado el alcalde, el Ejecutivo foral les ha trasladado que su capacidad de actuación en este caso es “bastante limitada”. Por eso, la vía que ahora se ha abierto pasa por el servicio de Comercio y Consumo y por el Departamento de Administración Local.
En concreto, el Ayuntamiento del Valle de Elorz va a solicitar permiso para sacar adelante una ordenanza municipal de ayudas dirigida a las ocho familias de las casas más afectadas, que siguen sin disponer de vivienda. Maya ha explicado que ese procedimiento “ya lo hemos echado a andar como Ayuntamiento” y que en breve se trasladará un borrador al resto de grupos en la Comisión de Hacienda.
La intención es que esa propuesta pueda aprobarse en un próximo pleno municipal. El alcalde ha precisado que se trata de una modificación presupuestaria de crédito que debe contar con la autorización de Administración Local, y ha insistido en el “apoyo total del Ayuntamiento” a todas las familias afectadas de Noáin.
Maya ha subrayado además que estas ayudas saldrían de fondos públicos y que el Consistorio quiere actuar con la máxima transparencia. “Tenemos que ser escrupulosos con cada céntimo que sale de este Ayuntamiento”, ha señalado.
Por su parte, el presidente de la comunidad de afectados, Óscar Sánchez, ha afirmado que ya cuentan con todas las licencias y permisos de obra en curso. Según ha explicado, los trabajos avanzan a buen ritmo en los grupos B, C y D, que podrían quedar terminados entre junio y julio.
La situación es distinta en el grupo A, el más castigado por la explosión y en el que residen ocho familias. Allí se está acometiendo ahora el desescombro y las obras podrían prolongarse alrededor de año y medio.
Sánchez ha reprochado al Gobierno de Navarra que anunciara el mismo día del suceso que habría ayudas económicas para los damnificados y que, hasta ahora, esas ayudas no hayan llegado. Por eso, ha pedido al Ejecutivo foral que deje a un lado “colores” y “banderas” y se sume al Ayuntamiento para formalizar cuanto antes ese respaldo a las familias.
El representante de los vecinos ha reconocido su malestar por la falta de avances. Ha asegurado que está “muy cabreado y muy decepcionado” porque, a su juicio, los pocos pasos dados hasta ahora han llegado desde el Ayuntamiento y no desde otras administraciones.
La explosión de gas en Noáin se produjo el 13 de enero de 2025 en la calle Concejo de Zabalegui. Una primera deflagración, registrada hacia las 15.35 horas, obligó a desalojar varias viviendas de forma preventiva, y una segunda explosión, mucho más potente, alrededor de las 18.00 horas, destrozó al menos dos casas y causó graves daños en edificios colindantes.
El balance de aquel suceso fue de nueve heridos, de los que siete tuvieron que ser trasladados al Hospital Universitario de Navarra. Entre ellos se encontraban un joven de 22 años y una menor de 13, ambos ingresados en la UCI, mientras otras dos personas fueron atendidas en el centro de salud y unas 250 tuvieron que ser desalojadas y realojadas de forma temporal.