El programa Konekta-3 del Ayuntamiento de Pamplona ha facilitado que 101 personas desempleadas encuentren trabajo en los últimos trece meses. La iniciativa ha contado con 270 participantes y se ha cerrado con un balance de 116 contratos laborales firmados.
El Ayuntamiento de Pamplona ha clausurado este viernes, 30 de octubre de 2026, la tercera edición de este proyecto de formación y orientación laboral, dirigido a personas con baja cualificación académica. El programa ha sido cofinanciado por el Servicio Navarro de Empleo-Nafar Lansare (SNE-NL).
El acto de cierre ha tenido lugar en el Centro Errotazar, situado en el barrio de la Rochapea, y ha contado con la presencia del concejal delegado de Acción Social, Txema Mauleón Echeverría.
La tercera edición de Konekta-3 comenzó tras la firma, en octubre de 2025, de un nuevo convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Pamplona y el Servicio Navarro de Empleo. El proyecto ha ofrecido itinerarios personalizados de inserción laboral, formación y acompañamiento para mejorar las oportunidades de encontrar trabajo.
Para participar era necesario estar empadronado en Pamplona, figurar como demandante de empleo y tener una formación académica máxima de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Los participantes han sido propuestos por el Servicio Navarro de Empleo y por profesionales de las Unidades de Barrio.
El equipo responsable ha estado integrado por tres orientadoras y trabajadoras sociales, una persona con perfil administrativo y el apoyo de una técnica de formación y empleo.
Entre los datos del programa destaca que el 55% de los participantes han sido mujeres y el 45% hombres. Además, el 47% pertenecía a familias perceptoras de renta garantizada, mientras que la edad media de las personas atendidas se ha situado en los 36 años.
Los participantes procedían de 33 países diferentes. Los grupos más numerosos han sido los de personas originarias de España, con 59 participantes; Marruecos, con 38; Colombia, con 20; y Nigeria, con 17.
El proyecto ha partido de un modelo de atención individualizada, adaptado a las necesidades y objetivos de cada persona. Para ello, los profesionales han realizado un diagnóstico inicial de empleabilidad de los 270 participantes.
Esta evaluación ha permitido identificar fortalezas y dificultades en cinco ámbitos: experiencia laboral, habilidades sociales, formación y capacitación, motivación y búsqueda de empleo.
A partir de este análisis se han establecido los denominados “acuerdos personales de empleo”, en los que se han fijado los objetivos y las actuaciones necesarias para favorecer la incorporación al mercado laboral.
El acompañamiento se ha desarrollado mediante sesiones individuales de orientación, en las que los profesionales han trabajado las capacidades de cada participante y las dificultades que podían encontrar durante la búsqueda de empleo.
Uno de los principales ejes de Konekta-3 en Pamplona ha sido el desarrollo de competencias transversales. Estas habilidades incluyen aspectos personales, sociales y profesionales que pueden resultar determinantes para acceder a un puesto de trabajo y mantenerlo.
El programa también ha organizado 34 actividades grupales, que han registrado un total de 297 asistencias. Estas sesiones han permitido trabajar de forma colectiva distintas herramientas relacionadas con el acceso al empleo.
Los talleres, de tres horas de duración, han abordado cuestiones como el acceso al empleo público, la planificación de la búsqueda activa de empleo, los certificados profesionales, la preparación de entrevistas y la construcción de una marca personal.
También se han desarrollado actividades sobre redes de contactos y competencias digitales, con el objetivo de mejorar la autonomía de las personas participantes a la hora de buscar oportunidades profesionales.
Además de la formación práctica, estas actividades han servido para crear redes de apoyo mutuo y reforzar la relación entre personas que atraviesan situaciones similares de desempleo.
El Ayuntamiento ha destacado la importancia de estos espacios colectivos para combatir el aislamiento asociado al desempleo de larga duración y ayudar a los participantes a afrontar con mayor seguridad sus procesos de incorporación al mercado laboral.