PAMPLONA
Curiel considera que los socialistas son "parte de la solución" para Pamplona mientras la corrupción acorrala al PSOE
"Tenemos una derecha bastante perdida", afirma la portavoz de los socialistas de Pamplona
El PSN de Pamplona ha presumido este viernes de ser “parte de la solución” después de alcanzar un acuerdo para gastar más de 16 millones de euros de remanentes municipales, de los que cuatro millones corresponden a propuestas socialistas. La portavoz socialista en el Ayuntamiento, Marina Curiel, ha defendido que su grupo ha trabajado para incorporar proyectos propios a ese reparto de fondos.
Curiel ha aprovechado su intervención para cargar contra la oposición. “Mientras tenemos a una derecha bastante perdida y a una portavoz de UPN que se dedica a denunciar a equipos de fútbol, nosotros nos dedicamos a dar soluciones a Pamplona”, ha afirmado la portavoz del PSN.
La declaración ha llegado en plena polémica política por la denuncia de UPN contra la nueva camiseta del Athletic Club, al considerar que incluye a Navarra dentro de un mapa de Euskal Herria junto a la ikurriña. La formación regionalista ha defendido que esa imagen tiene una carga político-identitaria y ha acudido al Comité de Competición Profesional.
La frase de Curiel, sin embargo, contrasta con el papel que ha tenido el PSN de Pamplona en los últimos años dentro del Ayuntamiento. La portavoz socialista fue una de las caras visibles del acuerdo que permitió la moción de censura de diciembre de 2023 contra Cristina Ibarrola y que entregó la Alcaldía a Joseba Asiron, de EH Bildu.
Aquel movimiento político ha marcado desde entonces la legislatura municipal en Pamplona. El PSN no entró en el Gobierno municipal, pero sus votos han sido decisivos para sostener las principales decisiones de Asirón, primero con la moción de censura y después con acuerdos presupuestarios y económicos.
La propia Curiel justificó entonces la moción de censura como un cambio necesario para la ciudad, aunque admitió que el PSN no entraba en el Ejecutivo porque a Bildu “todavía le quedan pasos por dar”. Esa posición ha acompañado a los socialistas durante toda la etapa abierta tras la salida de UPN de la Alcaldía.
Ahora, la portavoz socialista ha vuelto a reivindicar la utilidad del PSN en el Ayuntamiento de Pamplona. Lo ha hecho al valorar el acuerdo sobre los remanentes municipales, una operación económica que permitirá destinar más de 16 millones de euros a diferentes actuaciones en la ciudad.
Según ha explicado Curiel, cuatro millones de ese reparto corresponden a propuestas impulsadas por el grupo socialista. La portavoz ha presentado ese dato como una muestra de la capacidad del PSN para influir en la gestión municipal y sacar adelante medidas concretas.
El mensaje llega, además, en un momento delicado para el socialismo navarro por las investigaciones vinculadas al caso Servinabar, Santos Cerdán y adjudicaciones públicas en Navarra. La comisión de investigación sobre Velate ha incluido comparecencias relacionadas con la adjudicación de la obra y con el papel de responsables políticos y empresariales.
El asunto ha aumentado la presión política sobre el PSN de Navarra, especialmente por la relación de Santos Cerdán con la estructura socialista y por su papel en los equilibrios políticos que han sostenido al Gobierno foral y los pactos municipales. UPN ha vinculado públicamente Servinabar con varias obras públicas bajo sospecha y ha cargado contra Cerdán, Acciona y el Gobierno de María Chivite.
Mientras tanto, Curiel ha optado por centrar su discurso en la gestión local y en el reparto de remanentes. La portavoz socialista ha defendido que su grupo escucha a los vecinos y trabaja para que Pamplona tenga inversiones útiles, frente a una oposición que, a su juicio, está instalada en la confrontación.
La crítica a UPN por la denuncia contra el Athletic ha servido al PSN para marcar distancia con la derecha. Sin embargo, el debate vuelve a situar a los socialistas ante sus propias contradicciones: se presentan como garantes de soluciones mientras siguen siendo el socio imprescindible de EH Bildu en el Ayuntamiento de Pamplona.
El nuevo acuerdo sobre los remanentes se suma a una legislatura en la que el PSN ha tenido un papel clave sin formar parte del Gobierno municipal. Sus votos han permitido consolidar el cambio político abierto tras la moción de censura y han dado margen a Asirón para avanzar en sus principales decisiones económicas.
Curiel ha insistido en que el PSN seguirá estando “en la solución”. La oposición, en cambio, ve en esa posición una forma de sostener al alcalde de EH Bildu mientras los socialistas tratan de presentarse como un partido útil, moderado y ajeno al desgaste que generan sus pactos.