La modificación del PEAU de Maristas ha recibido el visto bueno de la Comisión de Urbanismo y se debatirá este jueves en el Pleno del Ayuntamiento de Pamplona. El cambio abre la puerta a conceder la licencia de primera ocupación a las viviendas libres, cuyas obras ya han terminado.
La propuesta ha salido adelante después de que el Consistorio haya obtenido garantías sobre la urbanización pendiente y sobre el avance de las viviendas protegidas previstas. Según el expediente, las VPO cuentan con las licencias oportunas y las obras ya han comenzado.
El PEAU de Maristas afecta a la unidad básica 292, dividida en dos parcelas: la 292.1, para vivienda protegida, y la 292.2, para vivienda libre. En la primera está previsto levantar 108 viviendas protegidas (77 de VPO y 31 de VPT), mientras que en la segunda se han construido 48 viviendas libres.
Hasta ahora, el Plan Especial incluía una cláusula en su artículo 17 que exigía la ejecución previa o simultánea de las viviendas protegidas respecto a las libres. Sin embargo, el desfase de plazos ha hecho que las libres estén ya finalizadas y listas para entregarse desde finales de agosto, mientras que las obras de VPO y VPT han arrancado ahora, tras aprobar en abril el presupuesto y votar a finales de julio el aval mancomunado para financiar el proyecto.
El informe de la Gerencia de Urbanismo apunta que las viviendas libres han avanzado antes “por circunstancias no imputables” a esa promoción. Por eso, plantea la modificación del PEAU de Maristas para permitir la concesión de la licencia de primera ocupación a esas viviendas.
Eso sí, el Ayuntamiento de Pamplona condiciona esa licencia a que se garanticen todas las obras de urbanización que aún no se han ejecutado, incluso las que deben hacerse de forma simultánea en la parcela de vivienda protegida. El objetivo es que las cesiones y servidumbres de uso público se cumplan para el conjunto de la unidad.
En ese paquete entran las zonas dotacionales incluidas en el proyecto, como el salón de actos del antiguo colegio y sus accesos desde la nueva plaza. También se incluyen la plaza central entre el edificio existente y las nuevas viviendas, además de los pasajes de acceso.
Para encajar estos cambios, el Consistorio propone modificar los artículos 16 y 17 del Plan Especial. Al tratarse de un ajuste puntual, el expediente sostiene que no afecta al diseño, usos, edificabilidad o aprovechamientos, por lo que no requiere un nuevo proceso de participación ni informes adicionales de movilidad, impacto de género o evaluación ambiental.
La tramitación ha recibido tres alegaciones contrarias a desvincular viviendas libres y protegidas, aludiendo a “desprotección institucional”, “incertidumbre” y “riesgo económico”. Urbanismo propone desestimarlas al considerar que las VPO ya cuentan con licencia de obras, cédulas de calificación provisional y trabajos iniciados, y recalca que la licencia de primera ocupación de las libres quedará sujeta a garantías suficientes para las obligaciones conjuntas de cesión y urbanización.