PAMPLONA
Pamplona da luz verde a la creación de un nuevo barrio en el que se construirán 5.000 viviendas
El Pleno debatirá el 5 de febrero la aprobación provisional del cambio en el Plan Municipal. La mitad de las viviendas será protegida.
El Ayuntamiento de Pamplona llevará al Pleno del jueves 5 de febrero la aprobación provisional de la modificación del Plan Municipal para impulsar el futuro barrio de Donapea, al sur de la ciudad, con una previsión de 5.000 viviendas.
Este paso ha sido el último trámite municipal de un documento que ha fijado las bases del desarrollo urbanístico: vivienda protegida, zonas verdes y nuevos servicios, además de una ordenación que ha buscado mejorar la conexión con el resto de la ciudad.
La aprobación definitiva ha quedado en manos del Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra y, después, el proyecto ha necesitado la redacción de un Plan Parcial que ordenará el barrio con detalle. El Ayuntamiento ha previsto iniciar el proceso participativo el 25 de febrero y ha situado el horizonte para empezar las obras tras completar el procedimiento en 2028, según la previsión municipal.
La modificación del planeamiento llega tras la alteración de términos municipales entre Pamplona y la Cendea de Galar, aprobada en 2023. Con ese cambio, el documento ha eliminado suelos que han pasado a Galar y ha establecido determinaciones urbanísticas en los nuevos suelos incorporados a Pamplona.
El expediente ya ha pasado por un proceso de participación ciudadana en 2024. El documento se ha aprobado inicialmente el 8 de mayo de 2025, se ha sometido a información pública y se han solicitado los informes sectoriales necesarios, según ha detallado el Ayuntamiento.
Durante ese periodo se han recibido cuatro escritos de alegaciones. Pardo ha explicado que ninguno ha cuestionado la ordenación planteada, y que se han centrado en cuestiones técnicas de la gestión. El texto que se ha propuesto para la aprobación provisional ha incorporado las respuestas a esas alegaciones, los informes sectoriales y la Declaración Ambiental Estratégica formulada el 20 de enero de 2026.
Mientras se ha esperado la aprobación definitiva, el Ayuntamiento ha anunciado que iniciará un proceso participativo previo al Plan Parcial. La primera sesión de presentación general del proyecto se celebrará el 25 de febrero en el salón de actos de Civivox Iturrama, según la programación municipal.
El documento que se debatirá ha propuesto el desarrollo de Donapea en una superficie aproximada de 714.454 m². La previsión incluye unas 5.000 viviendas, con el 50% bajo algún régimen de protección pública: al menos el 60% como VPO y el resto como VPT, con una parte destinada al alquiler.
El Ayuntamiento ha descrito Donapea como un ámbito con condicionantes topográficos y paisajísticos, además de afecciones aeronáuticas (por su cercanía al aeropuerto) y de infraestructuras. En ese contexto, el diseño ha diferenciado dos áreas: la meseta de Donapea y el entorno de la avenida de Zaragoza.
La propuesta ha buscado unir ambas zonas mediante un continuo urbano y ha planteado que la conexión entre la avenida de Zaragoza y la avenida de Navarra se realice soterrada, para evitar el “efecto isla” y mejorar la integración del nuevo barrio en la trama de Pamplona.
Entre los objetivos, el plan ha incluido la creación de dos plazas como espacios centrales de referencia, conectadas por un eje de movilidad sostenible con prioridad para peatones, bicicletas y transporte público. Ese eje contará con actividad en planta baja, con comercios y servicios, para concentrar vida urbana en la calle principal del barrio.
Además, se ha previsto un eje norte-sur para articular la conexión con Cordovilla. La idea ha sido lograr una conectividad más amable y segura y mezclar usos dotacionales y terciarios con el residencial, según el planteamiento urbanístico presentado.
En materia ambiental, la ordenación ha apostado por reforzar la infraestructura verde y por preservar el paisaje conectando espacios verdes urbanos con el entorno periurbano. Las dos vaguadas existentes han sido señaladas como clave para el ciclo del agua y para enlazar con el corredor fluvial del río Sadar.
El documento también ha previsto respetar la fresneda existente e integrarla como bosque urbano con itinerarios peatonales. Y ha propuesto un parque en la zona norte de la meseta que conecte, a través de las vaguadas y la fresneda, el nuevo desarrollo con el río Sadar y el campus de la Universidad de Navarra.
Por último, la modificación estructurante ha considerado fundamental que el futuro Plan Parcial concrete medidas de adaptación al cambio climático, avance hacia la autosuficiencia energética y refuerce soluciones basadas en la naturaleza, con técnicas de drenaje urbano sostenible y un impulso a los medios de transporte sostenibles.