El Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado este jueves una declaración institucional firmada por todos los grupos municipales en la que ha rechazado de forma unánime el acoso y las presiones sufridas por las trabajadoras municipales de los servicios sociales de la unidad de barrio de Iturrama.
El pleno ha querido mostrar así su respaldo a los equipos de acción social, después de que se hayan denunciado presiones reiteradas, especialmente relacionadas con la atención a personas migrantes, que han generado un clima de tensión en el entorno laboral de estas profesionales.
En la declaración, el Ayuntamiento ha condenado el acoso en un sentido amplio y ha advertido de que este tipo de situaciones, cuando afectan a personas que desempeñan funciones públicas, suponen un daño intolerable. El texto subraya que estos comportamientos vulneran derechos fundamentales, como el de contar con un entorno de trabajo libre de agresiones, amenazas o intimidaciones.
El Consistorio ha trasladado además su solidaridad expresa a las trabajadoras del área de acción social afectadas. El pleno ha destacado que desarrollan su labor “haciendo que se respete la ley, actuando con empatía y profesionalidad y siempre en beneficio de las personas más vulnerables”.
En este sentido, la declaración pone el foco en la función esencial que desempeñan los servicios sociales municipales, especialmente en contextos de especial complejidad social, y recuerda que las decisiones técnicas se adoptan conforme a la normativa vigente y a criterios profesionales.
Por último, el Ayuntamiento de Pamplona ha agradecido la profesionalidad e implicación del conjunto de las y los trabajadores públicos. El texto ha puesto en valor el esfuerzo que realizan para hacer el mejor uso posible de los recursos públicos, con el objetivo de ofrecer una atención adecuada y digna a las personas más vulnerables.