El pacto con Bildu para desalojar a UPN del Ayuntamiento de Pamplona ha vuelto al primer plano por una contradicción política de alto voltaje. Santos Cerdán ha reconocido este miércoles que negoció con representantes de la izquierda abertzale la moción de censura de diciembre de 2023 y que también habló con EH Bildu para la investidura de Pedro Sánchez.
Ese reconocimiento choca con lo que el propio Cerdán defendió en su día. El 13 de diciembre de 2023, en declaraciones en los pasillos del Congreso, cuando aún era diputado por Navarra, y por tanto, antes de ser encarcelado por encabezar una presunta trama de corrupción, negó que la moción de Pamplona estuviera pactada con EH Bildu.
Aquel mismo día, el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, también negó que el PSOE hubiera pactado con Bildu la moción en Pamplona antes del acuerdo de investidura. Era, dijo, una cuestión local y no un “pago” por Sánchez.
Dos días después, el 15 de diciembre de 2023, la entonces ministra y vicepresidenta María Jesús Montero defendió el apoyo socialista a la moción por “interés general” y por la “parálisis” del Ayuntamiento. En esa misma línea, evitó vincularlo a futuros acuerdos, mientras el debate público giraba precisamente sobre si había existido un acuerdo previo.
Ahora, en su comparecencia en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra, Cerdán ha admitido que habló con la izquierda abertzale para impulsar la moción de Pamplona y que mantuvo conversaciones con EH Bildu para la formación del Gobierno de España.
El choque ha estallado en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra. El portavoz de UPN, Javier Esparza, le ha acusado de haber “robado” gobiernos “de la mano de EH Bildu” y de haber entregado la Alcaldía de Pamplona por interés. Cerdán ha respondido defendiendo el diálogo y asegurando que está “orgulloso” de haber participado en acuerdos que apartaron a UPN del poder.
La clave política está en el relato: en 2023, el PSOE negó un pacto con Bildu “previo” y desligó Pamplona de la investidura; en 2026, Cerdán ha reconocido la negociación con la izquierda abertzale y la ha enmarcado en conversaciones para sacar adelante la investidura de Pedro Sánchez y el vuelco en el Ayuntamiento de Pamplona.