El “caso Cerdán” por los presuntos amaños de obra pública, con el foco en la posible investigación de la adjudicación de los túneles de Velate, ha pasado a la Audiencia Nacional tras la renuncia de José Luis Ábalos a su acta de diputado, lo que ha hecho que el Tribunal Supremo pierda la competencia para seguir instruyendo esta pieza.
El magistrado Leopoldo Puente ha remitido al Audiencia Nacional la línea de investigación que afecta al exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, al propio Ábalos, a Koldo García y al empresario Víctor de Aldama por presuntas adjudicaciones irregulares de obra pública.
Según el auto, la causa se ha enviado al Juzgado Central de Instrucción número 2, donde ya se instruye el conocido caso Koldo. En concreto, la pieza que ha salido del Supremo se abrió en septiembre para indagar en las adjudicaciones supuestamente ilícitas de obras públicas, una investigación que el instructor ha situado aún en una fase inicial.
El Supremo, en cambio, se queda con el procedimiento ya encaminado al juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia, un juicio oral que el tribunal mantiene pese a la pérdida del aforamiento de Ábalos.
En la Audiencia Nacional, el juez Ismael Moreno tiene abiertas varias líneas dentro del caso, incluida la principal sobre la contratación de mascarillas. Además, mantiene bajo secreto una pieza sobre documentación relativa a pagos en metálico en el PSOE entre 2017 y 2024, y aparece también otra investigación distinta por el llamado “caso hidrocarburos”, que instruye Santiago Pedraz.
Con el traslado, el eje sobre túneles de Velate —una de las adjudicaciones sobre las que se venía pidiendo profundizar en el marco de la presunta trama de obra pública— queda ya bajo el paraguas de la Audiencia Nacional, junto al resto de diligencias de esa misma vía.