La socialista navarra Patricia Úriz declara este martes ante el juez Ismael Moreno por las “chistorras y lechugas” del caso Koldo, el argot con el que la UCO sitúa conversaciones sobre dinero en metálico ligado a gastos de José Luis Ábalos. La ex mujer del ex asesor ministerial Koldo García comparece en la Audiencia Nacional en calidad de investigada.
La citación llega a petición de la Fiscalía tras un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) del pasado octubre, que atribuye a Úriz y a su entonces marido un papel de custodia y gestión de fondos. Ese mismo documento también pone el foco en pagos en efectivo vinculados al PSOE, que se analizan en una pieza separada bajo secreto.
El informe de la UCO también aludía a pagos en metálico realizados por el PSOE que, en algunos casos, carecerían de respaldo documental. Esta circunstancia llevó al Tribunal Supremo a citar como testigos al ex gerente del partido y a una trabajadora, y posteriormente al juez de la Audiencia Nacional a abrir una pieza separada, que continúa bajo secreto de sumario.
Al igual que su ex marido, Úriz trabajó en el Ministerio de Transportes durante la etapa en la que la cartera estaba dirigida por Ábalos. Está investigada desde el inicio del procedimiento al considerar los investigadores que podría haberse beneficiado de la trama y que habría participado en la operativa destinada a ocultar el origen ilícito del dinero presuntamente obtenido por el ex asesor.
Así lo recordaba el fiscal en el escrito presentado el 23 de diciembre, en el que solicitó su citación judicial. En ese documento se indicaba que el informe de la UCO describía conductas “compatibles con un delito de blanqueo de capitales”, que no se habían analizado en profundidad hasta ese momento dentro del procedimiento.
Entre los indicios recogidos figuran conversaciones entre el entonces matrimonio sobre dinero en metálico, en las que utilizaban términos en clave como “chistorras” para referirse a billetes de 500 euros, “soles” para los de 200 y “lechugas” para los de 100 euros. Los investigadores interpretaron este lenguaje como una muestra de una contabilidad A y B vinculada a los gastos de Ábalos.
También constan numerosos mensajes sobre pagos que debían asumir por gastos del ex ministro, desde regalos a su hija hasta obsequios a sus parejas, así como un pago de 10.000 euros, equivalente a 20 “chistorras”, que habría realizado el presunto corruptor Víctor de Aldama en septiembre de 2019.
Por otra parte, según declaró ante el juez del Supremo Leopoldo Puente una trabajadora del partido, Úriz se encargaba en ocasiones de enviar al PSOE liquidaciones de gastos efectuados por el equipo de la Secretaría de Organización cuando Ábalos estaba al frente de la misma.
Patricia Úriz es además la persona que acudió con el rostro cubierto a la comisión de investigación del Senado, tratando de ocultar su identidad ante los medios de comunicación.
El juez recordó ya el pasado mes de junio que en la causa existían indicios de que Úriz pudo participar en maniobras para ocultar el origen ilícito de las ganancias obtenidas por su ex pareja, por lo que podría haber cometido un delito de blanqueo de capitales, argumento que utilizó para rechazar el archivo de la investigación contra ella.
El magistrado Ismael Moreno investiga de forma paralela una rama principal del caso Koldo y los gastos en efectivo del PSOE, estos últimos en una pieza secreta, ante la sospecha de que los investigados pudieran haberse valido del partido para blanquear fondos de origen ilícito.
La causa en la Audiencia Nacional discurre en paralelo a la que instruye el Tribunal Supremo contra José Luis Ábalos, que se encuentra en prisión preventiva, al igual que Koldo García, desde el 27 de noviembre.