El portavoz de VOX en el Parlamento de Navarra, Emilio Jiménez, ha cargado contra el Gobierno de María Chivite tras conocerse que el Ejecutivo foral ha concedido 40.000 euros para comprar un microbús en Camerún mientras las familias de Tasubinsa continúan reclamando una solución estable al transporte de las personas con discapacidad intelectual.
Jiménez ha calificado este caso como “el ejemplo más claro y vergonzoso” de lo que su formación viene denunciando en relación con la “prioridad nacional”. El parlamentario ha criticado que el Gobierno foral destine dinero público navarro a un proyecto de cooperación internacional mientras, en Navarra, las familias de Tasubinsa siguen sin una respuesta definitiva.
“Mientras las familias de Tasubinsa se ven obligadas a pagar cientos de euros al mes por un autobús que antes estaba parcialmente cubierto, el Gobierno de Chivite regala 40.000 euros a una ONGD para comprar un microbús en Camerún”, ha señalado el portavoz de VOX.
La reacción de la formación llega después de que este periódico haya publicado que la Administración foral concedió una subvención de 40.000 euros a la ONGD AMBALA para el proyecto denominado “Compra de un microbús para transporte de usuarios del Hospital de Ebomé”, en Camerún. El coste total del proyecto asciende a 49.445 euros.
Para VOX, el caso refleja una contradicción en el uso de los recursos públicos. Jiménez ha defendido que el Gobierno de Navarra debería atender antes las necesidades de las personas con discapacidad en la Comunidad foral que financiar proyectos de transporte en otros países.
“VOX exige prioridad nacional: primero los de aquí. Primero las personas con discapacidad de Navarra, primero las listas de espera de dependencia, primero el transporte digno para quienes más lo necesitan”, ha afirmado el portavoz parlamentario.
La polémica se produce en plena preocupación de las familias de Tasubinsa, que llevan meses reclamando una cobertura estructural para el transporte de los usuarios de sus centros ocupacionales. La entidad ha advertido de que no puede seguir asumiendo los 400.000 euros anuales que aportaba al servicio, cuyo coste total ronda los 700.000 euros.
Sin una financiación suficiente, las familias tendrían que pagar entre 205 y 266 euros al mes, según el centro. Una cantidad que los afectados consideran “insostenible” para muchas personas con discapacidad intelectual, cuyos ingresos dependen en numerosos casos de pensiones no contributivas o ayudas mínimas.
Las familias de Tasubinsa, apoyadas por los sindicatos UGT, LAB, CCOO y ELA, se han concentrado en los últimos meses ante el Parlamento de Navarra y el Departamento de Derechos Sociales para exigir una solución pública, estable y suficiente. Su principal reivindicación es que el transporte no se convierta en una barrera económica para acudir a los centros ocupacionales.
El Gobierno de Navarra ofreció una aportación transitoria de 220.000 euros, pero las familias la han considerado insuficiente porque no garantiza una solución definitiva. El transporte sigue quedando fuera de la cobertura estructural que reclaman los afectados.
VOX ha situado este caso dentro de una crítica más amplia a la gestión del Departamento de Derechos Sociales. La formación ha recordado también los retrasos en la valoración de la discapacidad y la dependencia, después de que la consejera María del Carmen Maeztu reconociera que los plazos han llegado hasta los 13,5 meses.
El contraste entre la ayuda concedida para el microbús en Camerún y la falta de una solución definitiva para Tasubinsa ha abierto un nuevo frente político para el Gobierno de Chivite. Las familias continúan reclamando una cobertura estable que garantice el acceso diario a los centros ocupacionales, mientras VOX exige que los recursos públicos se destinen primero a atender las necesidades de las personas con discapacidad en Navarra.