• jueves, 25 de julio de 2024
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SAN FERMÍN

San Fermín sin trabajar en la barra tras 50 años: la asombrosa historia del pamplonés Álvaro

"Iré un día a los toros, pero tampoco me llama. Estaré cerca de los míos y disfrutaré viviendo la fiesta", asegura emocionado.

Álvaro Gastón junto a su mujer Luisa en el bar Tomás de Pamplona. Navarra.com
Álvaro Gastón junto a su mujer Luisa Isabel Ordoñez en el bar Tomás de Pamplona. Navarra.com

Uno de los bares más clásicos y castizos de Pamplona es el bar restaurante Tomás. Está muy cerca de la Plaza de Toros por lo que no le falta ambiente ni trabajo durante las fiestas de San Fermín.

Está situado en la esquina de las calles Olite y Leyre en el segundo Ensanche de la capital navarra. Muy cerca de otros establecimientos que hemos conocido en este apartado de comercio local en Pamplona.

Como es el caso, por ejemplo, de otros restaurantes cercanos como la Caja Gastronómica con los ibéricos más selectos o el Gastrobar La Plaza donde se encuentra el club taurino de la ciudad.

Álvaro Gastón Cabral es un pamplonés de 68 años que ha dirigido el bar Tomás los tres últimos años. Con 65 años eligió retrasar su jubilación y reabrir el bar que llevaba varios meses cerrado.

Ahora, después de 50 años de trabajo en la hostelería, cumple sus primeros Sanfermines fuera de la barra. Se ha jubilado recientemente con 68 años y serán su mujer Luisa Isabel Ordóñez de 45 años y su familia quienes trabajen a tope a partir del 6 de julio.

Álvaro Gastón fue botones en el hotel Tres Reyes, trabajó en el restaurante Las Pocholas, en el Bávaros, en el Gardens Pub... y un largo currículum hostelero en Pamplona durante medio siglo.

"Soy de Pamplona de toda la vida, de la calle Roncesvalles, y nacido en la clínica del doctor Alcalde. En este bar he estado tres años y me he jubilado porque ya la edad no perdona. Voy a echar en falta mucho los Sanfermines en el bar Tomás. Por supuesto. Voy a echar en falta todo".

Asegura que las fiestas de San Fermín "son un momento muy bonito con la gente de Pamplona, especialmente, y lo que supone estar al lado de la Plaza de Toros con mucha ilusión. Siempre me ha gustado hacer feliz a la gente. Iré un día a los toros, pero tampoco me llama. Estaré cerca de los míos y disfrutaré viviendo la fiesta".

También estará en el Gardens Pub "que lo inauguré yo en el año 1974, en la calle Arrieta con el Chupinazo a las 12 del mediodía y desde el día 7 se abre por la tarde de 16 horas a la madrugada. Estaré jubilado, sin servir copas, pero al cargo de todo", señala Álvaro Gastón.

En el bar Tomás destacan los almuerzos "que están repletos ya tanto en el interior como en la terraza. Luego pasamos al vermút y ya directamente a las comidas que también las tenemos".

Luego por la tarde "llega el momento la entrada a los toros con el típico escocés. A la noche los bocadillos, raciones. Con mucha ilusión y muchas ganas". San Fermín es un fuerte empujón para los bares "pero ya no para todo el año como antes. Hoy por hoy equivale a sacar un poco la cabeza pero nada más", indica Álvaro Gastón.

Reconoce que ya no es el negocio de hace años: "Ya no es ese boom de antes. Hoy la hostelería no es como antes que sacabas un dineral. Ha cambiado todo mucho. Se aprovecha más la mañana, el mediodía y la tarde. La noche ya va muriendo. Sacas más de día".

Explica que también tienen muchos gastos: "Hay que contratar un mínimo seis o siete empleados entre comedor y barra. Abrimos a las 8 de la mañana con churros y bollería para los desayunos.  No cerramos más que a partir de las una o dos de la mañana".

Álvaro destaca por último el gran trabajo de su mujer, Luisa, que lleva en Pamplona 24 años y es de origen ecuatoriano: "Es la que desde las 7 de la mañana hasta el cierre está en el bar Tomás. Los fines de semana se levanta las 7 de la mañana hasta el cierre, y luego va al Gardens a seguir hasta las 4 de la mañana. No para de trabajar. Es una máquina. Está en las compras, en la barra...", concluye Álvaro.

Luisa señala: "Lo llevo yo con mi hijo Ion que es pamplonés, mi hija Alicia y mi hermano. Intentaremos que salga lo mejor posible. Estoy muy contenta en el bar y en Pamplona, pero es muy duro. Sigo luchando. Tenemos muchísimas reservas. Tengo muchos nervios. Que llegue cuanto antes y se pase para coger vacaciones. El año pasado fue bastante duro y este año lo esperamos igual. Viene muchísimo extranjero", indica.

Fachada del bar Tomás en la calle Olite de Pamplona. Navarra.com
Fachada del bar Tomás en la calle Olite de Pamplona. Navarra.com


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San Fermín sin trabajar en la barra tras 50 años: la asombrosa historia del pamplonés Álvaro