SOCIEDAD
Una práctica muy extendida en Navarra: donar o prestar dinero en familia puede traer problemas con Hacienda
La Asociación de Consumidores Irache señala algunos consejos para formalizar donaciones o préstamos
La Asociación de Consumidores Irache ha aconsejado asesorarse antes de realizar donaciones o formalizar préstamos entre familiares en Navarra. Estas operaciones han aumentado en los últimos años, en gran medida por las dificultades de acceso a la vivienda tras la subida del precio de los pisos.
Según datos del Consejo General del Notariado, en 2020 se han registrado 1.300 donaciones en la Comunidad Foral y en 2024, último año con cifras disponibles, han sido 1.529. Muchas de estas donaciones se han destinado a facilitar la compra de una vivienda.
La Asociación de Consumidores Irache ha advertido de que estas entregas gratuitas pueden acarrear costes fiscales que a menudo se desconocen. Por ello, ha recomendado informarse bien antes de transferir dinero, incluso cuando se trata de ayudas entre padres e hijos.
El acceso a la vivienda en Navarra, especialmente para jóvenes, se ha visto dificultado por el encarecimiento de los inmuebles. Además, las hipotecas suelen cubrir alrededor del 80% del valor, lo que obliga a contar con miles de euros ahorrados para pagar la entrada.
En muchos casos, son los padres, hermanos u otros familiares quienes aportan esa cantidad inicial. Sin embargo, Irache ha recordado que estas operaciones pueden estar sujetas al impuesto de donaciones, que grava las entregas gratuitas entre familiares.
En Navarra, entre padres e hijos, si el importe donado no supera los 250.000 euros, el tipo actual es del 0,8%. La asociación ha aconsejado documentar la donación mediante un contrato privado con los datos de ambas partes, el importe y la aceptación, adjuntando el justificante de la transferencia y presentando el modelo de autoliquidación en los dos meses siguientes.
Si en lugar de una donación se opta por un préstamo entre particulares, también es necesario formalizarlo por escrito. El documento debe recoger los datos del prestamista y del prestatario, el importe exacto, el tipo de interés —que puede ser del 0%— y el plazo de devolución.
Posteriormente, se dispone igualmente de dos meses para presentar el modelo correspondiente en Hacienda. De este modo se acredita el origen del dinero y se evita que la operación se considere una donación encubierta, que sí tributaría.
Irache también ha señalado que han aumentado los casos en los que los propietarios donan en vida una vivienda, habitualmente entre padres e hijos. En el ámbito estatal, el número de actos que incluyen al menos una vivienda ha crecido un 71,2% entre 2017 y 2024.
En estos supuestos es obligatorio escriturar la donación ante notario y comunicar la operación a Hacienda para que se aplique el impuesto correspondiente sobre el valor del inmueble.
La asociación ha advertido de que muchas personas creen que, al tratarse de ayudas familiares, no es necesario formalizar nada. Sin embargo, ha considerado que es un error, ya que si no se redactan los documentos ni se presentan los modelos fiscales, Hacienda puede aplicar otras figuras tributarias más gravosas.
Como alternativa para fomentar el ahorro juvenil y reducir la dependencia de la ayuda familiar, Irache ha propuesto recuperar normativamente la cuenta vivienda. Esta fórmula incluiría incentivos fiscales que bonifiquen el ahorro destinado a la futura compra de una casa.