• domingo, 21 de julio de 2024
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SAN FERMÍN 2023

El corredor del encierro de San Fermín que vende sus naranjas en su tienda de Pamplona

Leonardo Beltrán, de 63 años, es un asiduo del tramo de Mercaderes - Estafeta y cumple 29 años corriendo ante los toros.

El  valenciano Leonardo Beltrán en su tienda de naranjas de Pamplona y en el vallado del encierro estos Sanfermines.
El valenciano Leonardo Beltrán en su tienda de naranjas de Pamplona y en el vallado del encierro estos Sanfermines.

El valenciano Leonardo Beltrán es un caso especial dentro del amplio abanico de corredores que participan en el encierro de San Fermín. Desde hace seis años es vecino de Pamplona y desde entonces vende naranjas de su pueblo en su tienda de fruta y verdura situada en el barrio de Iturrama.

"Ahora tengo 63 años cumplidos y sigo. Quiero cumplir este año 2023 y el que viene, y así llegaré a los 30 años en el encierro. Normalmente corro en Mercaderes y curva de Estafeta 'donde se ponen los hombres', afirma con ironía.

No obstante, ante los toros de Núñez del Cuvillo "he cambiado y me he ido a la mitad de la Estafeta a probar y no está mal. Hay más espacio para correr y está mejor", asegura a Navarra.com

El encierro de este martes ante los astados de Núñez del Cuvillo "lo he disfrutado. Había bastante espacio. Se han lucido los corredores. He hecho lo que he podido. Estoy agil. No tanto como los toros, pero bien".

Leonardo ha tenido algunos percances, pero de poca importancia hasta el momento: "El último año antes de la pandemia tuve dos caídas y algún sustito que otro, pero bien", asegura.

Leonardo Beltrán es natural de Luchen, un pueblo entre entre Játiva y Gandía: "Tengo amigos que fueron novilleros conmigo y han estado en Pamplona unos días. Fui novillero y estuve a punto de tomar la alternativa, pero bien. El gusanillo tira".

El corredor valenciano explica el proceso de su traslado de Valencia a Pamplona: "Tenía un restaurante y una sala de banquetes en mi pueblo. Yo era el cocinero y tuve un problema de una úlcera vascular. Con el calor y de pie trabajando, los médicos me aconsejaron cambiar de trabajo".

"Como venía tantos años aquí me enamoré de Pamplona y lo comenté a unos amigos. Mi familia tiene campos de naranjas. Lo comenté a la familia, dejé el restaurante en alquiler y me vine aquí a abrir la tienda de naranjas, fruta y verdura", señala Leonardo.

"La verdad es que vamos muy bien con la tienda. Estuve tres años en la avenida de Sancho el Fuerte y ahora otros tres en la calle Fuente del Hierro. Muy bien. Más tranquilos. la mujer y yo, y con menos problemas que antes".

Leonardo reconoce que el gusanillo del encierro "no se puede evitar" y añade: "Viene mucho valenciano al encierro. Nos saludamos todos". Tras la retirada del próximo año no piensa en el relevo familiar: "Por favor, no. Tengo un hijo de quince años y no le veo afición a los toros".

En cuanto al número de corredores en el encierro, afirma: "El ambiente ahora está más tranquilo, pero el sábado había más gente que el domingo. No se podía ni correr".

Leonardo dice que la policía está actuando bien: "Está sacando a gente que no puede correr. Hay gente que solo va a ver el encierro dentro del recorrido e interrumpen a los corredores. Ya no hay los borrachos de antes en el encierro".

El corredor valenciano también acude a las corridas de toros vespertinas: "Tengo el abono y vengo todas las tardes. La plaza está a tope todos los días. A los antitaurinos les diría que respeten como respetamos nosotros y que se busquen otro rollo. No es correcto lo que están haciendo", concluye Leonardo Beltrán.


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El corredor del encierro de San Fermín que vende sus naranjas en su tienda de Pamplona