Este año no habrá ninguna novedad ganadera en los Sanfermines. La última incorporación al ciclo fue la de Álvaro Núñez, que debutó en 2025 y logró consolidarse con un puesto en la feria. Son los protagonistas del cuarto encierro de San Fermín.
Segundo año consecutivo. La ganadería de Álvaro Núñez repite presencia en los Sanfermines tras su debut en 2025. Sus toros protagonizaron entonces un encierro explosivo y muy veloz, en el que numerosos corredores fueron arrollados durante el recorrido. La carrera dejó un herido por asta de toro, que sufrió una cornada en la calle Estafeta tras ser embestido por uno de los astados.
Debutar con cornadas. La ganadería de Álvaro Núñez se convirtió en la primera en dejar al menos un herido por asta de toro en su debut en Pamplona desde Pedraza de Yeltes, que también registró una cornada en su estreno en 2016. Entre ambos casos, las ganaderías que se estrenaron en los Sanfermines —Puerto de San Lorenzo (2017), La Palmosilla (2019) y Domingo Hernández (2024)— completaron sus respectivos debuts sin dejar ningún corneado. Curiosamente, Pedraza de Yeltes no ha vuelto a lidiar en Pamplona desde su debut.
Comparativa. Así se comportaron las distintas ganaderías anunciadas en Pamplona durante sus dos primeras participaciones en cuanto a heridos por asta de toro: Fuente Ymbro dejó un corneado; Cebada Gago, cuatro; Victoriano del Río, dos; José Escolar, seis; mientras que La Palmosilla, Miura y Jandilla no registraron ninguna cornada. Este año será el turno de la segunda comparecencia de Álvaro Núñez, una buena oportunidad para poder conocer más el comportamiento de estos toros.
Precedentes. Para hacerse una idea del posible comportamiento de los toros de Álvaro Núñez conviene mirar a los de Núñez del Cuvillo, ganadería de la que procede su encaste. Los toros de Cuvillo debutaron en 1995, dejando un herido por asta de toro, exactamente igual que ocurrió con Álvaro Núñez en su estreno. Regresaron en 2000 y protagonizaron un encierro con dos corneados. En total, la divisa participó en 12 encierros (11 corneados en total)
Veloces. Los toros de Álvaro Núñez protagonizaron el cuarto encierro más rápido de los Sanfermines 2025, al completar el recorrido en 2 minutos y 20 segundos, apenas cinco segundos más que la carrera más rápida. Aun así, fue el debut más lento de una ganadería en Pamplona desde 2017, un dato que refleja el alto ritmo con el que se han estrenado los nuevos hierros en los últimos años.
10 de julio, el mejor día para correr. Los datos hablan por sí solos: el cuarto encierro de los Sanfermines acumula siete ediciones consecutivas sin registrar ningún herido por asta de toro, una racha inédita en los últimos 40 años. Para encontrar la última cornada en esta fecha hay que remontarse a 2016, cuando los toros de Pedraza de Yeltes dejaron dos corneados. Desde entonces, los encierros de Fuente Ymbro (2017, 2018, 2023 y 2024), Jandilla (2019), La Palmosilla (2022) y Victoriano del Río (2025) se han saldado sin ninguna cornada.
0,71. Ese es el promedio de corredores heridos por asta de toro en los encierros celebrados un 10 de julio durante el siglo XXI. Una cifra especialmente baja que refleja la escasa incidencia de cornadas en esta jornada de los Sanfermines.
2 minutos y 21 segundos. Ese es el tiempo medio de duración de los diez últimos encierros celebrados el 10 de julio, una cifra que confirma la rapidez con la que suelen desarrollarse las carreras en esta jornada de los Sanfermines. El cuarto encierro de las fiestas se ha caracterizado en los últimos años por su gran velocidad.
¿Qué ocurrió el 10 de julio de hace 40 años? Los toros de Cebada Gago protagonizaron el encierro más duro de los Sanfermines de 1986. Uno de los toros salió a gran velocidad embistió a cuatro corredores en los primeros metros del recorrido, en la cuesta de Santo Domingo. Aquella carrera marcó el inicio de la fama de peligrosidad de la ganadería gaditana, que había debutado un año antes.
El 10 de julio, una fecha marcada por el recuerdo. Ningún otro día de los Sanfermines acumula tantas víctimas mortales en el encierro como esta jornada, en la que cuatro corredores perdieron la vida. La primera tragedia se produjo en 1935, cuando el mexicano Gonzalo Bustinduy falleció tras ser corneado por un toro de Carmen de Federico. En 1947 tuvo lugar el único encierro en el que murieron dos corredores: ambos fueron alcanzados por «Semillero», un astado de la ganadería de Murube. La última víctima fue Daniel Jimeno, que perdió la vida en 2009 a consecuencia de la cornada propinada por «Capuchino», de Jandilla. Cada 10 de julio, minutos antes del inicio del encierro, su memoria vuelve a estar presente en el tradicional homenaje que se celebra en el tramo de Santo Domingo.