Las familias de la Escuela Infantil San Cristóbal de Ansoáin han mostrado su malestar por la decisión del Ayuntamiento de Ansoáin (EH Bildu) de eliminar la cocina propia del centro y centralizar el cocinado en las instalaciones del Colegio Público Ezkaba, dentro del proyecto “Ansoáin, comunidad que cuida”.
Según han denunciado en un comunicado, la medida se ha adoptado sin contar previamente con la comunidad educativa y pese al desacuerdo expresado tanto por el equipo docente como por la dirección de la escuela infantil. Las familias sostienen que, una vez tomada la decisión, el Ayuntamiento se reunió primero con las educadoras y después con los padres y madres únicamente para informarles del proyecto, “sin que existiera una posibilidad real de participar en la decisión”.
En su escrito, las familias defienden que la cocina de la escuela infantil no es solo un servicio de comedor, sino “una parte fundamental del centro”. En este sentido, subrayan que actualmente ofrece un menú saludable y adaptado a las necesidades de los niños y niñas, y remarcan además su valor pedagógico dentro del funcionamiento diario de la escuela.
A su juicio, la externalización de este servicio supone alejar una prestación esencial del entorno inmediato y de confianza que representa el propio centro educativo. Por eso, consideran que esta decisión afecta no solo a la organización del comedor, sino también a la identidad de la escuela infantil.
Las familias también han expresado su preocupación porque, bajo el argumento de la optimización de recursos, se pueda estar debilitando un servicio público esencial. En el comunicado aseguran que temen que esta medida pueda ser “el inicio de otros recortes” que afecten al futuro de la escuela infantil en el municipio.
En esa línea, han defendido que mantener la cocina propia no significa solo conservar un servicio concreto, sino proteger la calidad de la educación, la crianza, la conciliación y el desarrollo de la infancia en Ansoáin.
Como muestra de rechazo, las familias y trabajadoras del centro realizaron el pasado 14 de marzo una concentración en el patio del Colegio Público Ezkaba. Con esa protesta quisieron visibilizar su oposición al proyecto y advertir de que seguirán movilizándose.
El comunicado concluye con un mensaje claro dirigido al Ayuntamiento: “Apostar por la primera infancia no es un gasto; es una inversión en el presente y en el futuro de la comunidad”.