El subsuelo de una amplia zona de Navarra va a ser objeto de una nueva exploración minera para determinar si existen depósitos de hidrógeno nativo y helio. El Gobierno central ha concedido a Mantle8 Iberia, S.L., filial española de la compañía francesa Mantle8, el permiso denominado Aralar II, que afecta a 2.992 cuadrículas mineras repartidas entre Navarra y Álava.
La autorización tiene una duración de un año y no supone, por el momento, la puesta en marcha de una explotación minera ni permite extraer recursos. La resolución establece expresamente que los trabajos deberán limitarse a técnicas que no alteren sustancialmente el terreno, sin perforaciones ni apertura de nuevos caminos o accesos.
El permiso alcanza a 36 municipios navarros: Abárzuza, Allín, Alsasua, Améscoa Baja, Arakil, Aranarache, Bacáicoa, Belascoáin, Bidaurreta, Cendea de Olza, Cirauqui, Ciriza, Echarri, Ergoiena, Echarri Aranaz, Eulate, Goñi, Guesálaz, Guirguillano, Irañeta, Iturmendi, Iza, Lana, Larraona, Lezaun, Metauten, Olazagutía, Puente la Reina, Salinas de Oro, Uharte Arakil, Urdiaín, Valle de Ollo, Valle de Yerri, Zabalza, Ziordia y Zúñiga.
A ellos se suman 14 facerías, el Monte Común de las Améscoas y terrenos correspondientes a las sierras de Andia, Lokiz y Urbasa. El área autorizada queda delimitada por cuatro grandes vértices que conforman una extensa franja del oeste y centro de Navarra y que continúa hacia Álava.
Mantle8 Iberia solicitó este permiso el 9 de julio de 2025. Meses después, el Gobierno de Navarra requirió a la empresa que concretara que la exploración se limitaría al hidrógeno y al helio, redujera a un año el plazo solicitado, justificara la enorme superficie afectada y detallara tanto la metodología como el presupuesto y las condiciones ambientales.
La compañía aportó la documentación complementaria en diciembre. Posteriormente, el Gobierno Vasco emitió un informe favorable el 27 de abril de 2026 y el Gobierno de Navarra hizo lo mismo el 29 de abril. Al afectar el permiso a dos comunidades autónomas, la decisión definitiva ha correspondido a la Dirección General de Política Energética y Minas del Gobierno de España.
Los trabajos previstos consistirán principalmente en cartografía geológica, análisis de información existente, recogida puntual de muestras y adquisición de datos de campo mediante métodos no invasivos. También se elaborarán modelos geológicos en dos y tres dimensiones para intentar conocer qué ocurre bajo el terreno.
Entre la tecnología que podrá utilizarse figuran geófonos, sensores que permiten registrar movimientos y obtener información sobre la estructura del subsuelo sin necesidad de realizar perforaciones. La empresa ha anunciado además que contactará con ayuntamientos y gestores de terrenos comunales antes de iniciar los trabajos de campo y que solicitará las autorizaciones adicionales que sean necesarias en cada zona.
La resolución deja claro que no se contemplan actividades extractivas ni actuaciones que modifiquen de forma sustancial el terreno o el subsuelo. Tampoco este permiso exime a Mantle8 de conseguir posteriormente los informes, licencias y autorizaciones que correspondan para cada actuación concreta.
El propio expediente administrativo ha destacado la gran extensión de terreno solicitada. La Dirección General de Política Energética y Minas señala que los informes favorables de Navarra y País Vasco han reforzado la viabilidad del permiso y reconoce que, de no existir esos pronunciamientos, sería cuestionable utilizar una figura de exploración de tal amplitud en vez de exigir un permiso de investigación más avanzado.
El hidrógeno nativo que busca Mantle8, también denominado hidrógeno natural o geológico, es un gas que se genera de manera natural en determinadas formaciones del subsuelo. A diferencia del hidrógeno verde, no necesita ser producido mediante electrólisis utilizando electricidad, sino que el objetivo consiste en localizar acumulaciones que ya existen bajo tierra.
Aralar II no es el único permiso concedido a la compañía en Navarra. Mantle8 Iberia ha recibido también el permiso Aralar I, de 2.996 cuadrículas mineras, para explorar hidrógeno nativo y helio en otra extensa zona situada entre Navarra y Gipuzkoa. Ese primer ámbito afecta, entre otros territorios navarros, a localidades de Sakana, Larraun, Ultzama, Baztan y el entorno de la Sierra de Aralar.
Los dos proyectos suman así 5.988 cuadrículas mineras y convierten a Navarra en una de las principales áreas elegidas por la compañía para estudiar la posible presencia de estos recursos. De momento, sin embargo, las autorizaciones se encuentran exclusivamente en una fase de exploración. Si los resultados fueran positivos y Mantle8 quisiera realizar sondeos, perforaciones o avanzar hacia una futura extracción, tendría que iniciar nuevos procedimientos y obtener las correspondientes autorizaciones administrativas y ambientales.