SOCIEDAD
Más de cien personas se suman en Pamplona a un proyecto que promueve la participación de personas con discapacidad
La ONGD ONAY celebra la jornada final de su proyecto "Ciudadanía Global somos todas"
Más de 100 personas se han reunido esta semana en Civican, Pamplona, para participar en la jornada final del proyecto “Ciudadanía Global somos todas”, una iniciativa de la ONGD ONAY que impulsa la participación de las personas con discapacidad en la construcción de un mundo más justo y sostenible.
Durante la cita, se han dado cita personas participantes, familias, profesionales, representantes institucionales y organizaciones colaboradoras, en un espacio dedicado al encuentro, la reflexión y la celebración del trabajo realizado a lo largo del curso. La jornada ha contado con la presencia de Carmen Maeztu Villafranca, Consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo del Gobierno de Navarra, y de Mikel Armendáriz Barnechea, Concejal Delegado de Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento de Pamplona, instituciones que cofinancian el proyecto.
Todas las entidades implicadas en esta edición han estado representadas: ANFAS, Asociación Síndrome de Down de Navarra, Tasubinsa Orcoyen, Tasubinsa Tudela, Fundación Atena, Centro Ocupacional El Molino, Centro Valle del Roncal, Centro de Día Pilar Gogorcena y Centro Río Irati (Fundación Caja Navarra).
Uno de los elementos más destacados ha sido el protagonismo de las propias personas con discapacidad, quienes han dinamizado distintas actividades. A través de espacios temáticos, han mostrado los trabajos desarrollados durante el proyecto y han compartido reflexiones y propuestas sobre ciudadanía global, sostenibilidad, interculturalidad, consumo responsable y soberanía alimentaria.
Las entidades han organizado los llamados “Rincones del Mundo”, donde los asistentes han podido conocer recetas interculturales, historias, tradiciones y reflexiones críticas. Este material se ha incorporado a un recetario colaborativo concebido como herramienta educativa para abordar la justicia global, la diversidad cultural y los modelos de consumo sostenibles a nivel local y global.
Además, se han presentado otras iniciativas realizadas durante el curso, centradas en la participación social, los derechos humanos y la sensibilización comunitaria, reforzando el papel de las personas con discapacidad como agentes de transformación social.
Desde ONAY destacan que el proyecto parte de la convicción de que todas las personas tienen derecho a comprender el mundo, reflexionar sobre sus desigualdades y participar activamente en la construcción de alternativas más justas e inclusivas.
La jornada ha concluido con una gala de reconocimientos a las entidades participantes, y un mensaje compartido por todos los asistentes: la ciudadanía global solo es posible cuando nadie queda atrás y todas las voces son escuchadas.