• jueves, 08 de octubre de 2026
  • Actualizado 18:02
 
 

SOCIEDAD

El proyecto navarro que reúne a estudiantes con y sin discapacidad supera las 300 personas y prepara una nueva edición

La iniciativa ha desarrollado 11 experiencias de convivencia de tres días y dos noches entre estudiantes con y sin discapacidad y comienza una segunda edición para ampliar su participación.

Participantes en el proyecto HORIS. ASPACE
Participantes en el proyecto HORIS. ASPACE

El proyecto HORIS, impulsado por Aspace Navarra y Acción Social de Caja Rural de Navarra, ha completado su primer año con la participación de 329 personas de 17 centros educativos. La iniciativa ha permitido que estudiantes con y sin discapacidad compartan experiencias de convivencia y aprendizaje, y acaba de iniciar su segunda edición.

Las dos entidades han presentado este jueves, 8 de octubre de 2026, en Lekaroz, los resultados de un programa que pretende trasladar la inclusión educativa a situaciones cotidianas. Desde su puesta en marcha, HORIS ha organizado 11 tandas de convivencia, en las que han participado 275 alumnos y alumnas, además de otras personas vinculadas a la experiencia.

Cada tanda se desarrolla durante tres días y dos noches, un periodo en el que jóvenes con y sin discapacidad comparten actividades, espacios y momentos de su vida diaria. El objetivo es favorecer el conocimiento mutuo, superar barreras y generar relaciones entre estudiantes de diferentes centros educativos.

La presentación del balance ha reunido en Lekaroz a representantes de Aspace Navarra, Acción Social de Caja Rural de Navarra, el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, la Universidad Pública de Navarra, la Universidad de Navarra y varios centros participantes.

La directora general de Aspace Navarra, Blanca Elizalde, ha recordado que HORIS nació con una finalidad muy concreta: crear oportunidades reales de encuentro entre jóvenes que habitualmente no comparten los mismos espacios educativos.

“Queríamos que el alumnado con y sin discapacidad pudiera mirarse y verse, descubrir todo lo que le une en lugar de centrarse en aquello que le diferencia y compartir experiencias propias de cualquier joven de su edad”, ha explicado Elizalde.

La responsable de Aspace Navarra también ha subrayado la importancia de ofrecer estas oportunidades a personas con grandes necesidades de apoyo, que no siempre han tenido acceso a experiencias similares. Por ello, ha defendido la necesidad de seguir trabajando desde la educación para facilitar la participación, la convivencia y el aprendizaje compartido.

Por su parte, Juan Mari Ayechu, representante de Acción Social de Caja Rural de Navarra, ha destacado la colaboración entre ambas entidades para desarrollar el programa desde sus comienzos.

“Apoyar HORIS significa apostar por oportunidades reales para que jóvenes con y sin discapacidad puedan conocerse, convivir y aprender conjuntamente. Los resultados de este primer año muestran el valor de generar estos espacios y nos animan a continuar acompañando un proyecto que lleva la inclusión a la práctica”, ha señalado Ayechu.

La jornada también ha incluido una mesa redonda para analizar el funcionamiento de HORIS desde diferentes perspectivas. En ella han participado profesionales de las entidades organizadoras, representantes universitarios, docentes y familiares de estudiantes que han formado parte del proyecto.

Entre los participantes han estado Marijose Aliaga, directora del Área de Innovación Social de Aspace Navarra y responsable de HORIS; Natalia Couto, coordinadora de Tantaka en la Universidad de Navarra; y Javier Monzón, profesor de Audición y Lenguaje de la Universidad Pública de Navarra y padre de una participante.

También han intervenido Amaya Irureta, profesora del IES Torre Basoko, y Elisa Sotes, docente del colegio García Galdeano. Ambas han aportado la perspectiva de los centros educativos que han participado en las actividades de convivencia.

Durante la conversación se han abordado cuestiones como la evolución del programa, los cambios observados en la forma de relacionarse con las personas con discapacidad y la confianza de las familias a la hora de permitir que sus hijos participen en estas experiencias.

Los representantes educativos también han analizado cómo influye la convivencia en el alumnado después de regresar a sus centros. La experiencia de HORIS permite trabajar la inclusión educativa mediante situaciones compartidas, más allá de las explicaciones teóricas que se ofrecen en las aulas.

El cierre institucional ha correspondido a Miguel Ibáñez, director del Servicio de Inclusión, Igualdad y Convivencia del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, quien ha defendido la importancia de impulsar este tipo de iniciativas.

“La educación inclusiva necesita oportunidades para convivir, participar y aprender conjuntamente. Proyectos como HORIS generan experiencias compartidas entre alumnado con y sin discapacidad y nos muestran un camino para seguir avanzando hacia una educación basada en la convivencia, la participación y la igualdad”, ha afirmado Ibáñez.

Tras completar su primer año, HORIS ha comenzado una segunda edición con la intención de mantener las experiencias de convivencia y ampliar la participación de los centros educativos. Aspace Navarra y Acción Social de Caja Rural de Navarra continuarán colaborando para que más estudiantes con y sin discapacidad puedan compartir estas estancias y actividades.

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