SOCIEDAD
Top estaciones de esquí para disfrutar desde Navarra
Un recorrido por las estaciones de esquí más cercanas a Navarra.
Navarra está estratégicamente situada para que ir a esquiar sea muy fácil y con muchas estaciones a una distancia corta.
Una oferta variada en la que Navarra está en el centro para acceder al Pirineo aragonés y al francés. Allí encontraremos en pocas horas, pistas con buena nieve y paisajes que le cortan la respiración a cualquier amante de la montaña. El recorrido se puede hacer con base en alquileres vacacionales en Navarra como los de Holidu, desde los que desplazarse por las mejores estaciones del norte.
Astún queda a 140 kilómetros de Pamplona. Te puedes plantar en sus pistas en una hora y 45 minutos de carretera. El viaje es sencillo, con curvas suaves y las montañas te van señalando el camino a la nieve. Es la estación por excelencia que escogen cada temporada los navarros y nunca pasa de moda. Por un lado, por el precio del forfait, que cuesta 56 euros tanto en temporada alta como en baja.
Bastante razonable para una estación que compite en serio con las grandes del Pirineo. Su ambiente joven, sus escuelas de esquí y la variedad de pistas permiten que sea tanto refugio de principiantes como lugar de entrenamiento para veteranos. Además, la estación ha mejorado este año los accesos, que serán más cómodos y seguros este invierno porque se ha reasfaltado la carretera que da acceso a la estación.
A pie de pistas se inaugura este año un nuevo restaurante y un centro médico. Se ha reforzado el sistema de innivación en la Pista de Salida; en la base del complejo, la cinta para debutantes Collarada tiene ahora una cubierta y se trabaja en la reparación del telesilla Canal Roya.
Hay días de sol intenso en los que la nieve brilla de forma casi mágica. Otros en los que la niebla cubre las cimas y convierte el descenso en algo más íntimo. Una experiencia sensorial. Sus remontes son ágiles. Sus cafeterías, cálidas. Es fácil sentirse en casa aunque solo estés de paso.
A la misma distancia que Astún, 140 kilómetros desde Pamplona, Candanchú es otra opción habitual para escapadas rápidas. Pero tiene un carácter diferente, su entorno es abrupto, más salvaje, más Pirineo profundo. Uno de esos paisajes que invitan a detener el coche solo para mirar.
El forfait es ligeramente más barato: 52 euros tanto en temporada alta como baja. Sin embargo, el coste medio por persona, incluyendo el alojamiento, asciende a unos 132 euros. Es una estación histórica, pionera en España, y se nota. Tiene identidad propia. Pistas técnicas. Tradición montañera. Grandes desniveles.
No es solo esquí. También es memoria deportiva. Familias que llevan décadas repitiendo la visita. Profesores que se saben cada curva. Niños que aprenden a frenar entre risas. Candanchú conserva ese encanto sencillo, menos comercial, más ligado a la montaña real; no al espectáculo, más al invierno tal cual es.
Cruzar la frontera siempre añade un matiz especial; otro idioma, otros horarios, otra forma de entender la nieve. Gourette, ubicada en los Pirineos franceses, en la región de Aquitania, está a unos 150 kilómetros de Navarra. Dos horas de viaje, justo lo necesario para sentir que estás lejos sin estarlo realmente.
Su forfait cuesta 44 euros, uno de los más competitivos de todo el listado. Y el precio medio por persona; forfait más alojamiento ronda los 69 euros. De repente todo parece más ligero, más accesible. Francia sabe vender lo suyo con estilo: cafeterías con crepes recién hechos, quesos fuertes, vino caliente. Y un acento que suaviza el paisaje.
Sus pistas son amplias y la nieve acostumbra a ser generosa. Aquí el esquí y otros deportes de nieve tienen un ritmo menos acelerado. Más pausado. Más francés. Se disfruta con calma, con mirada panorámica. Ideal para quienes buscan un fin de semana sin pretensiones, barato y con sabor cultural.
En pleno Pirineo Atlántico se encuentra La Pierre Saint-Martin. A 120-130 kilómetros de Navarra. Un trayecto de unas dos horas que se siente cómodo, sin demasiado tráfico, especialmente fuera de vacaciones escolares. Perfecta para quienes viajan con niños o desean pistas manejables.
El forfait es de 43 euros, algo menos que Gourette. Y el coste medio por persona con alojamiento incluido apenas llega a los 70 euros. Una estación que sorprende por su equilibrio: precios amables, vistas amplias, desniveles moderados. Ideal para debutantes. Para quienes quieren volver a esquiar después de tiempo sin hacerlo. Para quienes detestan la prisa.
El aire aquí es húmedo, atlántico, suave. La nieve cae diferente. La luz también. Los bosques rodean gran parte del paisaje, haciendo los descensos más cinematográficos de lo esperado.
Desde Navarra, el esquí no requiere planificación extrema. Basta una mochila, ropa térmica y ganas. Las estaciones están cerca. Los precios son variados. Las experiencias, múltiples. Un viaje corto puede convertirse en desconexión total.
Astún para tradición y equilibrio. Candanchú para carácter montañero. Gourette para un toque francés asequible. La Pierre Saint-Martin para tranquilidad y familias. Cuatro destinos. Cuatro maneras de deslizar sobre nieve sin cruzar el país.
El invierno es breve, y hermoso. Aprovecharlo es casi una obligación moral. Salir, respirar, mirar. Y dejar que el blanco lo cubra todo.