El Regimiento América ha iniciado este mes de mayo los actos de conmemoración de sus 150 años de presencia continuada en Navarra, una efeméride que ha unido la historia militar de la unidad con la de miles de navarros.
La programación ha comenzado con una conferencia impartida por el teniente general Miguel Ballenilla y García de Gamarra, actual director del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional. En su intervención ha repasado la figura de José de Urrutia y de las Casas, que estuvo al mando del Regimiento América y llegó a alcanzar el rango de capitán general.
La historia del Regimiento América se remonta a 1764, cuando nació con vocación expedicionaria. Poco después partió hacia América, donde permaneció durante cuatro años con acuartelamiento en Veracruz y participó en numerosas acciones de guerra.
También llevó a cabo expediciones durante dos años por Texas y Luisiana, dentro de una trayectoria marcada desde sus orígenes por la movilidad y la presencia en escenarios muy diversos. Sin embargo, la efeméride que se celebra ahora mira de forma especial a la unión entre Navarra y el América.
Desde 1876, el Regimiento América ha tenido acuartelamiento permanente en tierras navarras. Su presencia ha pasado por el cuartel de La Merced, en el centro de Pamplona, por la Ciudadela, por Tudela y por Puente la Reina.
En 1901, sus hombres también prestaron servicio en el fuerte de San Cristóbal, conocido como Alfonso XII. Más tarde ocuparon los acuartelamientos Marqués del Duero y General Moriones, ambos en la capital navarra.
La relación del Regimiento América con Navarra también ha tenido un capítulo destacado en Estella, donde su Batallón Estella dejó una profunda huella en la ciudad del Ega. Desde 1967, el Acuartelamiento de Aizoain se ha convertido en la sede de esta unidad militar.
Por todas estas localidades han pasado miles de personas vinculadas al Regimiento América. Muchos navarros han formado parte de la unidad durante el servicio militar obligatorio o como militares profesionales.
La conmemoración no solo mira a las fechas históricas. También pone el foco en las personas que han pasado por sus filas durante siglo y medio y que han contribuido a escribir una parte importante de la historia militar de Navarra.
El Regimiento América ha abierto durante décadas una puerta de entrada a Navarra para personas llegadas desde distintos puntos de España. Muchos de ellos han conocido la comunidad, sus localidades y sus gentes gracias a su incorporación a esta unidad militar.
En la actualidad, el Regimiento América está considerado una de las unidades punteras del Ejército por su especialización en montaña. Su capacidad en este escenario lo ha convertido en una referencia internacional por su preparación.
Esa identidad montañera hunde sus raíces en las guerras Carlistas, cuando las cumbres y valles navarros fueron parte de su marco de actuación. Desde entonces, el América se ha consolidado como una Unidad de Montaña, formada por esquiadores y escaladores con una estrecha vinculación con Navarra.
Su trayectoria ha llevado a los hombres y mujeres del Regimiento América a participar en numerosos escenarios bélicos. Entre ellos figuran la guerra de la Independencia, las guerras Carlistas, la guerra de Cuba, la guerra de Marruecos, la guerra civil, Bosnia, Kosovo, Afganistán y Mali.
Aunque muchos de esos destinos han estado muy lejos de Navarra, la unidad ha mantenido siempre una relación estrecha con la comunidad. Esa presencia prolongada ha hecho que el Regimiento América forme parte de la memoria de muchas familias y localidades navarras.
La situación internacional actual también ha reforzado la importancia de contar con unidades polivalentes, preparadas y con gran capacidad de movimiento. En ese contexto, el Regimiento América mantiene su papel como unidad de referencia dentro del Ejército.
Una muestra de esa preparación se ha visto en el reciente episodio de tensión entre Groenlandia y Estados Unidos. Ante un posible despliegue de tropas de la Unión Europea en la isla nórdica, componentes del América figuraban entre las unidades con más opciones de ser proyectadas.
Durante esas fechas, el Regimiento América se encontraba en Noruega, donde participaba en un ejercicio táctico internacional centrado en conflictos bélicos en territorios árticos. Ese despliegue ha reflejado el nivel de preparación de esta unidad de montaña.
La conmemoración de los 150 años del Regimiento América en Navarra ha servido así para recordar una historia compartida, pero también para reconocer a quienes han formado parte de la unidad, a quienes la integran hoy y a quienes vistieron su uniforme y dieron su vida en el cumplimiento de su deber.