La joven veterinaria que recorre Navarra con una clínica sobre ruedas: "Tengo la agenda hasta arriba"
Sara Pérez Zapatero, de 28 años, ha puesto en marcha Veterinaria Izaga, un servicio a domicilio pensado para gatos, perros con dificultades para viajar y familias que viven en los pueblos
Sara Pérez de Veterinaria Izaga. IRANZU LARRASOAÑA
Al volante se encuentra Sara Pérez Zapatero, una veterinaria de 28 años que ha puesto en marcha Veterinaria Izaga, su propia clínica sobre ruedas. Desde su base en Ecay de Lónguida, se desplaza principalmente por la Comarca de Pamplona, aunque acepta consultas en cualquier punto de la Comunidad foral.
"Atiendo en toda Navarra. Principalmente me muevo por la zona de Ecay de Lónguida, donde resido, o por la Comarca de Pamplona, pero voy a donde me necesitan", explica.
La joven se dio de alta como autónoma en febrero de 2026 y comenzó a trabajar con la furgoneta durante el mes de marzo. Apenas han pasado unos meses, pero la respuesta de las familias ha superado sus expectativas. "Tengo la agenda hasta arriba", reconoce.
Detrás de esta elevada demanda se encuentran situaciones muy diferentes. Hay gatos que sufren cada vez que ven aparecer el transportín, perros que se marean durante los viajes en coche, animales mayores con movilidad reducida y propietarios que viven lejos de una clínica.
También hay familias que no disponen de vehículo, personas mayores con dificultades para desplazarse o vecinos de pequeñas localidades que deben recorrer muchos kilómetros para realizar una simple revisión.
La atención en casa permite que la mascota permanezca en un espacio conocido. El profesional puede, además, observar directamente aspectos como el lugar en el que duerme, el tipo de suelo, la alimentación, el arenero o la convivencia con otros animales.
Esta información puede resultar útil para entender determinados cambios de comportamiento o problemas de salud. "Me suelo fijar, por ejemplo, en si hay plantas tóxicas en el entorno", detalla.
El proyecto de Sara no ha surgido por casualidad. Durante su experiencia profesional había comprobado que existía un interés creciente por este tipo de asistencia. "Vi que había mucha demanda de veterinario a domicilio y me decidí a lanzarme", indica.
En Navarra ya existían experiencias anteriores. Sara ha destacado especialmente la labor de Teresa Echarri, una de las primeras profesionales en apostar por una clínica veterinaria móvil en la Comunidad foral.
"Hace unos años, Teresa Echarri fue la primera en lanzar este modelo de clínica veterinaria sobre ruedas y ha tenido mucho éxito. Ahora yo, con Veterinaria Izaga, busco complementar la oferta para poder llegar a más gente que busca este servicio", ha indicado.
Sara ha nacido y crecido en Madrid, donde también ha cursado el grado de Veterinaria en la Universidad Complutense. Su vinculación con Navarra comenzó gracias a su padre, que se trasladó a vivir a la Comunidad foral por motivos laborales.
"Yo venía mucho. Al final me quedé y ya llevo casi seis años", repasa. Antes de iniciar su propio negocio, ha trabajado en AniCura San Fermín Hospital Veterinario, en Mutilva; en el Hospital Veterinario Pamplona, también situado en Mutilva; y en la Clínica Veterinaria FitoVet, de Zizur Mayor.
Esta trayectoria le ha permitido adquirir experiencia en la atención de animales de compañía y en el seguimiento de casos que requieren pruebas, hospitalización o la intervención de diferentes especialistas. También cuenta con formación de posgrado en medicina felina, una especialidad especialmente relacionada con buena parte de los pacientes que ahora atiende a domicilio.
Sara Pérez de Veterinaria Izaga. IRANZU LARRASOAÑA
La furgoneta de Veterinaria Izaga está preparada para realizar consultas y revisiones generales. Sara puede administrar vacunas, realizar desparasitaciones, efectuar curas, aplicar tratamientos, tomar muestras para analíticas y hacer seguimiento de patologías crónicas o de animales geriátricos.
Sin embargo, una clínica móvil también tiene limitaciones. "Cuando el animal precisa de una intervención, pruebas o especialistas, trabajo con clínicas asociadas", ha explicado.
Para Sara, esta colaboración no supone una debilidad de su servicio, sino una manera de garantizar que cada mascota recibe la atención adecuada. "La medicina está avanzando. Yo estoy muy a favor de la especialización. Por eso suelo derivar pacientes. Hay veces que se necesita la visión de un cardiólogo o de un traumatólogo, por ejemplo", afirma .
La veterinaria defiende un modelo basado en la cercanía, pero también en reconocer hasta dónde puede llegar cada profesional. Su objetivo es resolver en el domicilio las consultas que puedan abordarse con seguridad y derivar aquellos casos que requieran equipos o conocimientos más específicos.
La experiencia como autónoma también le ha permitido establecer una relación más directa con las familias. Cada jornada es diferente y los tiempos dependen del desplazamiento, del estado del animal y de las dudas de sus propietarios.
"La gente valora muy bien el servicio. Además, estoy disfrutando mucho de esta etapa de autónoma. La gente, por norma general, es muy agradable y comprensiva", asegura.
Uno de los principales retos se encuentra en las zonas rurales. Un desplazamiento hasta una localidad alejada puede elevar el coste de la consulta. Para evitarlo, Sara propone que varios vecinos de una misma zona se coordinen y soliciten las citas para el mismo día.
Esta fórmula podría permitir organizar jornadas periódicas en pequeñas localidades. De hecho, la veterinaria ya ha mantenido contactos con diferentes ayuntamientos para estudiar campañas colectivas."Me gustaría hacer campañas de vacunación o desparasitación, por ejemplo", avanza.
Sara también insiste en la importancia de la prevención. Junto a las revisiones y vacunas, recomienda a los propietarios informarse sobre los seguros para mascotas. A su juicio, pueden resultar especialmente útiles cuando aparece una enfermedad grave o se produce un accidente inesperado.
"Hay muchas personas que todavía hoy no saben que existen. Vas pagando mes a mes y casi ni te enteras. Pero, si un día tu animal enferma o tiene un accidente, pueden marcar la diferencia y permitir que puedas tratarlo si te pilla en un momento en el que, por el motivo que sea, no tienes ahorros", advierte.
Veterinaria Izaga atiende principalmente a perros y gatos, aunque el servicio también está dirigido a otros pequeños animales. La cita puede solicitarse llamando o enviando un mensaje de WhatsApp al teléfono 711 200 730. El horario de atención es de 10 a 19 horas. La clínica también dispone del correo electrónico [email protected] y del perfil de Instagram @veterinariaizaga.
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