• jueves, 18 de julio de 2024
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TRIBUNALES

Condenado a 6 años de cárcel en Pamplona por abusar sexualmente de su amiga "estando muy borracha"

La mujer se despertó sobre las 12 horas en la cama del inculpado, junto a él. Ambos estaban desnudos y ella no recordaba “absolutamente nada de lo sucedido”. 

Imagen de archivo de un grupo de jóvenes bailando en una discoteca. RICARDO RUBIO / EUROPA PRESS
Imagen de archivo de un grupo de jóvenes bailando en una discoteca. RICARDO RUBIO / EUROPA PRESS

La Sección Primera de la Audiencia de Navarra ha condenado a 6 años de prisión a un joven que abusó sexualmente en un piso de Pamplona de una amiga suya que estaba en estado de inconsciencia por la ingestión de bebidas alcohólicas o de alguna sustancia desconocida.

El procesado, actualmente de 25 años, y originario como la víctima de un país del sudeste asiático, será expulsado de España una vez haya cumplido la mitad de la pena impuesta, y no podrá regresar durante 7 años, ha informado el tribunal Superior de Justicia de Navarra.

Según la sentencia, que puede ser recurrida ante el TSJN, el encausado no podrá comunicarse ni acercarse a la joven a menos de 300 metros durante 11 años, y deberá cumplir una medida de libertad vigilada durante 5 años. En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a la víctima con 40.000 euros por el daño moral causado.

Los hechos se iniciaron el 1 de abril de 2022, cuando la víctima, entonces de 18 años y que estaba en Pamplona cursando estudios universitarios, acudió con un grupo de amigas a una fiesta en un piso de estudiantes, “en donde consumió bebidas alcohólicas con moderación”.

Sobre las 0.30 horas del día 2, se trasladaron a una discoteca ubicada en la avenida de Bayona, en cuya barra pidió un combinado y después un chupito con una amiga. Después de eso, según recoge la sentencia, no se acuerda de nada de lo que sucedió a continuación hasta las 12 horas de la mañana.

La resolución judicial considera probado que en la discoteca coincidió con el acusado, a quien conocía desde la infancia ya que las familias de ambos eran amigas en el país de origen de ambos. De hecho, residieron allí en la misma urbanización y el inculpado era amigo del hermano de la joven.

Durante el tiempo que estuvieron en la discoteca ambos, el procesado bailó con la denunciante “de manera insinuante e invadiendo su espacio, y ella lo hacía de forma extraña, encontrándose muy embriagada por la ingestión de bebidas alcohólicas”.

Sobre las 4, en el exterior de la discoteca, una amiga de la víctima vio salir a ambos y apreció que la denunciante “estaba muy borracha y presentaba dificultades para caminar”. A pesar de ello, el acusado decidió llevarla a su casa. En el trayecto, ella vomitó.

En el domicilio, “el procesado mantuvo una relación sexual con penetración vaginal” con ella, “aprovechando el estado de falta de consciencia en el que se encontraba”, según el tribunal.

“¿Qué crees que ha pasado?”, le espetó el condenado

La mujer se despertó sobre las 12 horas en la cama del inculpado, junto a él. Ambos estaban desnudos y ella no recordaba “absolutamente nada de lo sucedido”. Se encontraba “asustada, aturdida, no sabía dónde estaba, le dolía la cabeza”, por lo que preguntó al acusado cómo había llegado allí y por qué estaba desnuda.

“Si no tienes ropas, qué crees que ha pasado”, le respondió el encausado, quien, entre otras frases, le espetó que “cualquier hombre” hubiera hecho “lo mismo” en su lugar.

Tras un rato de charla entre ambos, él intentó volver a tener relaciones sexuales. Al principio, ella accedió, pero inmediatamente desistió. Sin embargo, él perseveró, momento en el que la mujer “se rindió, se quedó quieta y se dejó hacer, se disoció”.

El 3 de abril, ambos mantuvieron una conversación en Instagram. Ella le realizó sucesivas preguntas para que le aclarase lo sucedido durante el tiempo que estuvo en su casa hasta que se despertó. La mujer creía que la habían drogado. No entendía cómo habían podido mantener relaciones sexuales estando ella “tan borracha”. Le decía al condenado que no le cuadraba lo sucedido.

Al respecto, la Audiencia asegura que “las conversaciones del procesado fueron posteriormente borradas (por él o por tercera persona) de forma íntegra, para impedir que se conociera que había tenido una relación sexual” con la joven “antes de que se despertara”.

Como consecuencia de estos hechos, la víctima presenta sintomatología que le impide dormir, mantener rutinas en actividades diarias y estudiar, dificultades para concentrarse que le imposibilitaron presentarse a los exámenes del segundo cuatrimestre del primer curso de grado que cursaba. Tiene sentimientos de culpa y vergüenza. Se encuentra en tratamiento psicológico y psiquiátrico.

En el juicio, el fiscal solicitó 7 años de prisión para el acusado como autor de un delito de abuso sexual con penetración sobre persona privada de sentido. La acusación particular elevó la petición a 12 años y 6 meses por un delito continuado de abusos sexuales. La defensa, por su parte, reclamó la absolución.

La diferencia entre la fiscalía y la acusación particular estriba en que la segunda considera que el procesado llevó a cabo no uno, sino dos actos sexuales sin consentimiento.

En su sentencia, la Audiencia considera que el testimonio de la denunciante constituye en el presente caso prueba de cargo suficiente para tener por desvirtuado el derecho a la presunción de inocencia del acusado. 


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Condenado a 6 años de cárcel en Pamplona por abusar sexualmente de su amiga "estando muy borracha"