La Fiscalía de Navarra ha solicitado nueve años de prisión para un hombre acusado de violar a un amigo en Tudela después de una noche de fiesta. El juicio se celebra esta semana en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra, en Pamplona.
El Ministerio Público sostiene que el acusado, de nacionalidad española, se aprovechó del estado de embriaguez de la víctima para agredirla sexualmente en el interior de un domicilio. Ambos habían pasado la noche consumiendo bebidas alcohólicas en varios establecimientos de la localidad.
Los hechos se remontan a principios de febrero de 2024, sobre las cinco y veinte de la madrugada. Según el escrito de acusación, el procesado y la víctima regresaron a la vivienda de la madre del acusado con la intención de que el afectado se quedara allí a dormir.
La acusación pública mantiene que, en ese momento, la víctima no conservaba plenamente sus facultades intelectivas y volitivas como consecuencia de la ingesta previa de alcohol. Es decir, según el fiscal, tenía anuladas sus capacidades de comprensión, conciencia y voluntad.
En ese contexto, el acusado presuntamente realizó varios actos sexuales sin consentimiento. El Ministerio Público sostiene que le practicó una felación y le introdujo un dedo por el ano. La víctima, según recoge el escrito, no consintió esos actos en ningún momento.
El denunciante no recordó lo ocurrido hasta el día siguiente, cuando advirtió diversas marcas físicas en su cuerpo. A raíz de la agresión sexual, sufrió hematomas por succión en la zona cervical y en el pectoral izquierdo, además de una erosión en el pene.
La Fiscalía también atribuye a los hechos un importante impacto psicológico. El afectado padeció un cuadro de ansiedad y depresión leve que requirió tratamiento médico prolongado con psicofármacos y seguimiento psicológico continuado.
En total, la víctima tardó 247 días en sanar de las lesiones. De ese periodo, 40 días han sido considerados de perjuicio moderado, al haber limitado el desarrollo normal de su vida cotidiana.
El escrito de acusación añade que el afectado arrastra secuelas físicas y emocionales crónicas. En concreto, padece sintomatología depresiva y un trastorno de estrés postraumático derivado de la agresión.
Por todo ello, el Ministerio Público reclama una indemnización total de 15.000 euros para la víctima. De esa cantidad, 10.000 euros corresponderían a las lesiones sufridas durante el ataque y otros 5.000 euros a las secuelas psicológicas.
En el plano penal, la Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de violación. Solicita para el acusado nueve años de prisión, además de la inhabilitación para el sufragio pasivo durante el tiempo de condena.
La acusación no aprecia circunstancias atenuantes ni agravantes que modifiquen la responsabilidad penal del procesado. También pide una orden de alejamiento que le impida aproximarse a menos de 200 metros de la víctima, de su domicilio o de su lugar de trabajo.
Esa prohibición se extendería también a cualquier forma de comunicación, tanto física como telemática, durante un periodo de 12 años. La Fiscalía reclama, además, que se imponga al acusado una medida de libertad vigilada durante ocho años una vez salga de prisión.