• jueves, 18 de julio de 2024
  • Actualizado 20:49
 
 

TERRORISMO

El etarra pamplonés Ata, que atentó en varias ocasiones en Navarra, acepta su entrega a España

El etarra Mikel Carrera Sarobe, Ata, ha aceptado este miércoles su entrega a España para ser juzgado por cuatro atentados cometidos en 2002 en Navarra y Zaragoza.

El etarra Mikel Carrera Sarobe. EFE
El etarra Mikel Carrera Sarobe. EFE

El etarra Mikel Carrera Sarobe, Ata, ha aceptado este miércoles su entrega a España para ser juzgado por cuatro atentados cometidos en 2002 en Navarra y Zaragoza, aunque se quejó del procedimiento de la Audiencia Nacional, que ha implicado su transferencia unos días de la cárcel donde cumple pena a París.

"Me parece ilógico que me hayan traído aquí", señaló Carrera Sarobe ante la sala de instrucción del Tribunal de Apelación, que celebró una audiencia sobre la euroorden de la Audiencia Nacional de Madrid para solicitar que sea entregado temporalmente para ese juicio, del 1 de septiembre al 1 de noviembre.

Cuando se le preguntó si aceptaba ser enviado a España para sentarse en el banquillo en esta nueva causa, contestó afirmativamente, pero dijo que no ve "el sentido" de que se le haya sacado de la cárcel de Lannemezan donde cumple pena "por todo lo que supone para la familia".

En Lannemezan, una pequeña ciudad al pie de los Pirineos franceses, entre Toulouse y Tarbes, se encuentra una de las cárceles más próximas al País Vasco, a apenas 200 kilómetros de la frontera.

La prisión de La Santé de París, donde se encuentra confinado actualmente mientras se tramita la euroorden española, se encuentra a unos 800 kilómetros.

La Audiencia Nacional lo reclama para juzgarlo por los delitos de estragos terroristas, que podría conllevar una condena de 20 años de cárcel; por pertenencia a una organización terrorista (15 años), por utilizar un coche robado (3 años) y por usar documentación falsa (3 años).

Son inculpaciones por cuatro acciones de ETA en 2002 atribuidas al entramado Basajaun, una estructura de la que se consideraba que Carrera Sarobe (Pamplona, 1972) era entonces el máximo responsable.

La primera fue la colocación de un coche bomba en la Universidad de Navarra, en Pamplona, que al explotar el 22 de mayo hirió a una mujer y a dos policías.

La segunda fue el 21 de junio otro coche bomba contra El Corte Inglés de Zaragoza, donde hubo varios heridos (en particular un vigilante jurado) y abundantes daños materiales.

El 29 de noviembre, la organización terrorista hizo estallar sendos artefactos, uno en la empresa Ultracongelados Virto en Azagra y otra en la compañía Uvesa, en Arguedas, ambas localidades de Navarra.

La sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París ya se había pronunciado en mayo del pasado año en favor de la entrega temporal de Carrera Sarobe por esos hechos, pero diferida, es decir una vez que hubiera cumplido las penas que el ex jefe etarra tiene pendientes en Francia, donde ha sido condenado a dos cadenas perpetuas.

La primera por el asesinato de los guardias civiles Fernando Trapero y Raúl Centeno, cometido el diciembre 2007 en Capbreton, en las Landas. La segunda por haber matado a tiros al policía francés Jean-Serge Nérin, considerado el último asesinato de la banda, ocurrido marzo de 2010 a una cuarentena de kilómetros al sur de París.

Teniendo en cuenta esa perspectiva, la Audiencia Nacional de Madrid optó por presentar una nueva euroorden en la que se han modificado algunas de las acusaciones y se han fijado dos meses durante los que se pide que Ata permanezca en España.


Ese procedimiento, que debe concluir con una decisión el próximo 7 de mayo, ha conducido a su transferencia de Lannemezan a París que para su abogado, Romain Ruiz, es "un sinsentido absoluto".

Al haber sido detenido en Francia, la justicia francesa tiene que autorizar cada vez que lo entrega a España para ser juzgado por las causas que se le han abierto allí. 


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
El etarra pamplonés Ata, que atentó en varias ocasiones en Navarra, acepta su entrega a España