TRIBUNALES
La exmujer de Koldo García dice ante el juez que no se reconoce hablando de chistorras
La exmujer de Koldo García explica ante el juez Ismael Moreno cómo se realizaban los reintegros de gastos y niega claves ocultas en los mensajes.
La exmujer de Koldo García explica ante el juez Ismael Moreno cómo se realizaban los reintegros de gastos y niega claves ocultas en los mensajes.
Patricia Úriz, exmujer del exasesor ministerial Koldo García, ha asegurado ante la Audiencia Nacional que el dinero en efectivo que recogía en la sede del PSOE en Ferraz correspondía a reintegros de gastos de su entonces marido y del exministro José Luis Ábalos, mientras que los pagos procedentes del Ministerio de Transportes se realizaban siempre por transferencia bancaria.
Úriz ha declarado este martes como investigada por un presunto delito de blanqueo ante el juez Ismael Moreno, instructor del conocido como caso Koldo en la Audiencia Nacional. La causa analiza una presunta trama corrupta vinculada a contratos y pagos irregulares, incluidos abonos en metálico presuntamente procedentes del partido.
La investigada ha llegado a la sede judicial con una peluca roja y el rostro cubierto hasta los ojos con un pañuelo violeta, el mismo con el que compareció en la comisión del caso Koldo en el Senado, donde optó por guardar silencio. En esta ocasión, solo ha respondido a las preguntas de su abogada, Leticia de la Hoz, que también defiende a su exmarido.
Sobre los reintegros de gastos, ha explicado que algunos los adelantaba Koldo García con su tarjeta y que ella recogía el dinero en Ferraz tras presentar los tickets. Ha citado como ejemplo un pago de 1.500 euros correspondiente a una noche que, según su versión, su exmarido abonó porque las personas con las que estaba no querían que ese cargo figurase para evitar problemas familiares. También ha señalado que Koldo no usaba Bizum ni sabía hacer transferencias.
En relación con los mensajes de WhatsApp incluidos en un informe de la UCO, en los que se hablaba de dinero en metálico con términos como chistorras, soles o lechugas para referirse a billetes, Úriz ha afirmado que no se reconoce en ese lenguaje. Ha defendido que podían intercambiarse hasta 300 mensajes diarios y que, sin ver la conversación completa, se han podido malinterpretar. Ha admitido haber visto alguna vez billetes de 500 euros en su casa, aunque ha recalcado que no era habitual.
También ha negado que la palabra “folios” se utilizara como clave para hablar de efectivo. Según su testimonio, se trataba de folios reales que ella misma recogía en el Ministerio para llevárselos a Ábalos a su vivienda oficial en la calle Balbina Valverde, a la que, ha dicho, acudió varias veces andando.
Respecto a una conversación en la que se mencionaba a “la puta 1”, Úriz ha asegurado que se refería a Carolina Perles, exmujer de Ábalos, con la que mantenía una mala relación. Ha reconocido que no se siente orgullosa de esa expresión.
Durante la comparecencia también se ha abordado el patrimonio que compartía con Koldo García, cuya procedencia investiga el juzgado. Úriz ha defendido su legalidad, explicando que los pisos y coches se adquirieron mediante hipotecas, préstamos del hermano de su exmarido, Joseba García, o con ahorros en una cuenta a nombre de su hija. Ha subrayado que, de haber tenido dinero, no habrían necesitado hipotecas.
La investigada ha reconocido además que conocía al comisionista Víctor de Aldama por haberlo visto en el Ministerio y en algún encuentro fuera de él. Ha añadido que tras la covid y el nacimiento de su hija ha sufrido pérdida de memoria, lo que le dificulta recordar algunos detalles.
Úriz ya estaba investigada en la Audiencia Nacional por la trama de las mascarillas durante la pandemia. Fue citada a declarar a petición de la Fiscalía Anticorrupción, tras un informe de la UCO que señalaba ingresos no declarados atribuidos a Ábalos y apuntaba a Koldo García y a su entonces mujer como custodios y gestores de fondos.
Tras esta declaración, este miércoles está previsto el traslado de Koldo García desde la cárcel de Soto del Real al juzgado de Ismael Moreno. El objetivo es entregarle un disco duro con la copia del contenido de los móviles y otros dispositivos intervenidos tras su detención, para que pueda ejercer su defensa.