Una menor de 14 años de Corella fue presuntamente obligada a contraer matrimonio tras un acuerdo entre dos familias en el que, según recoge el juez, se entregaron 5.000 euros, cinco botellas de whisky y algo de comida. El magistrado ha considerado que existen indicios suficientes para sentar en el banquillo a los padres de la adolescente, a su supuesto marido y a los progenitores de este.
La resolución judicial sostiene además que, después de ese supuesto matrimonio forzoso, la joven fue inducida a practicar mendicidad en localidades de la provincia de Lérida. Por estos hechos, el juez de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Tudela aprecia un presunto delito de trata de seres humanos con finalidad de matrimonio forzoso y práctica de mendacidad respecto de una menor de edad.
En el auto de procesamiento, que puede ser recurrido ante la Audiencia de Navarra, el juez da por existentes indicios para enjuiciar a los cinco investigados por la supuesta venta de la menor en 2025. Según detalla la resolución, el caso afecta a los progenitores de la víctima, al marido y a los padres de este.
El 20 de agosto de 2025, según relata el magistrado, agentes de la Policía Local de Corella identificaron al progenitor de la chica. En ese momento, siempre según el auto, el hombre les habría manifestado que había vendido a su hija por 5.000 euros “a un gitano rumano con domicilio en Lérida”.
Una testigo declaró después ante la Guardia Civil que el padre de la adolescente le había dicho que iban a venderla por 10.000 euros, aunque finalmente el precio quedó en 5.000 euros, cinco botellas de whisky y algo de comida. Ese testimonio figura entre los elementos que el juez ha tenido en cuenta en la causa.
El magistrado también recoge que en el procedimiento constan grabaciones de Instagram procedentes del perfil de la madre de la niña. En ellas, según la resolución, se ve a la menor junto a su supuesto marido participando en una celebración en la que él le entrega un anillo mientras ella responde “sí”.
Además, el auto añade que existen otras grabaciones en las que aparece la madre de la víctima exhibiendo, el 24 de febrero, gran cantidad de dinero fraccionado en billetes. El juez incorpora igualmente ese material al conjunto de indicios analizados durante la instrucción.
Los procesados reconocieron en el juzgado que la menor y su presunto esposo eran pareja y que habían adquirido un compromiso para contraer matrimonio. A partir de esos testimonios y del resto de diligencias, el magistrado ha decidido continuar el procedimiento y enviarlo a juicio.
La resolución subraya asimismo que la adolescente fue localizada en al menos dos ocasiones practicando mendicidad en Borges Blanques y Bellpuig. Ese extremo refuerza, a juicio del instructor, la imputación por trata de seres humanos con finalidad no solo de matrimonio forzoso, sino también de mendacidad.
En el auto, el juez ha emplazado a los cinco encausados para que presten las correspondientes declaraciones indagatorias el próximo 9 de junio. Se trata del trámite previsto en este tipo de procedimiento antes de la apertura del juicio oral.
Los investigados continuarán, como hasta ahora, en libertad provisional. El magistrado ha explicado que no han variado las circunstancias que se tuvieron en cuenta en su momento para adoptar esa medida.