Lo que comenzó como una intervención policial por un presunto hurto en la emblemática zona de la Mejana, en la huerta de Tudela, ha terminado convirtiéndose en un gesto de solidaridad que ha sorprendido a los vecinos de la capital ribera.
Los hechos se desencadenaron cuando se identificó a un varón de 61 años que portaba nada menos que 10 kilos de alcachofas recién cortadas. Según las investigaciones, el producto procedía presuntamente de un hurto cometido en uno de los huertos de la zona.
A pesar de la cantidad sustraída, el desenlace del suceso ha tomado un rumbo muy distinto al judicial. Tras ponerse en contacto con el propietario de la finca para informarle de lo ocurrido, este ha sorprendido con su decisión: no presentará denuncia contra el autor de los hechos.
Pero el gesto del agricultor no ha quedado ahí. En lugar de recuperar su mercancía para la venta o consumo propio, el propietario ha decidido donar íntegramente los 10 kilos de alcachofas a Villajavier, el comedor social y espacio solidario de Tudela.
De este modo, lo que iba a ser un botín ilícito terminará en los fogones de la entidad social para ayudar a las personas más vulnerables de la ciudad, cerrando con una nota positiva un incidente que podría haber acabado en los tribunales.