Una respuesta parlamentaria del Gobierno desvela un repunte histórico de estas sanciones. La ley castiga la mera presencia en el organismo, sin importar la cantidad o si afecta a la conducción.
Un joven de 23 años se sale de la carretera en la NA-122 tras haber consumido marihuana, metanfetaminas y cannabis: la Policía Foral le impone una multa de 1.000 euros.